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El regreso del agente Bauer

El actor Kiefer Sutherland encarna en la serie al agente Bauer
Con más sigilo que el de la temporada pasada, ha vuelto a la pantalla 24, la serie «en tiempo real» que protagoniza Kiefer Sutherland y que emite Antena 3. La primera entrega de 24 dejó una impresión agridulce: es un producto técnicamente muy bueno, pero que cosechó unas cifras de audiencia mediocres. El carácter poco amigable de la historia (tensión permanente, violencia nítida, atmósfera sombría, desenlace cruel) tampoco contribuyó a sumar adhesiones. Tan poco amigable era que se hacía verdaderamente extraño pensar que pudiera haber una segunda parte. Pues bien: la hay, y eso es lo que acaba de estrenar Antena 3. El agente Bauer, en retiro tras el trágico final de su primera aventura, es reclamado por el entonces senador y ahora presidente Palmer para frustrar una nueva conspiración, a saber, los planes de un grupo fundamentalista islámico para hacer estallar una bomba atómica en Los Ángeles. Se recordará que los malos de la primera entrega eran serbios; los de ahora son terroristas musulmanes, lo cual no hace sino mantener la coherencia con el relato político norteamericano. Se repite la aparición de personajes secundarios como la hija de Bauer, Kim, siempre perseguida por la desdicha de estar demasiado buena, y el jefe de la Agencia, Mason, a caballo de esa delgada membrana que separa el bien del mal. La experiencia de la entrega pasada provee al espectador de armas para enfrentarse a la frenética intriga de estos guiones: ya sabemo quién va a ser malo y quién va a ser bueno. A cambio, se introduce un elemento nuevo: la obstinación de un halcón de la Casa Blanca en reunir al Estado Mayor para que el ejército intervenga en la crisis.