| Crítica | Cine |
La pasión es la única ideología

Sobresaliente trabajo de los actores Luis Tosar y la joven María Valverde
Muchos directores noveles se sienten tentados, en su debut en el campo del largometraje, por ofrecer al público historias en apariencia sencillas pero que esconden, bajo una supuesta inocencia temática y narrativa, una considerable hondura en cuanto a argumento y lenguaje, pretendiendo tocar la fibra sensible del espectador con una de esas historias de te puede pasar a ti . Es sin duda un arma de doble filo, ya que el realizador ha de contar con la suficiente habilidad como para mantener el pulso y el ritmo y no dejar que la lágrima o la languidez se impongan a lo largo de todo el relato. Por eso, sorprende que un neófito como Manuel Martín Cuenca haya alumbrado una trama como la de La flaqueza del bolchevique , en la que -gracias sobre todo a la sólida presencia de Luis Tosar y al sorprendente descubrimiento que supone el trabajo de la jovencísima María Valverde-, el mensaje principal del filme, cuanto menos, llega realmente al espectador: esto es, que el amor puede revestir las formas más insospechadas, que su llegada siempre es imprevista e imprevisible, y que, ante él, la voluntad del ser humano sólo puede o afrontarlo de cara y hasta sus últimas consecuencias o huir como un conejo. Raúl Gómez (Tosar), un hastiado ejecutivo, opta por lo primero en una relación imposible con María (Valverde). En contra, habría que hablar de la indefinición en la que quedan las historias secundarias, el ritmo demasiado pausado y la precipitación del final. Cuenca, del que sin duda dará mucho que hablar, ha de saber limar esos desaciertos. LA FLAQUEZA DEL BOLCHEVIQUE: España. Dir: Manuel Martín Cuenca. Int: Luis Tosar, María Valverde. 95 min.