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Cuando el arte cruza el océano

El pintor mejicano posa en la sala que exhibe durante estos días sus obras
Parece una osadía inaugurar una exposición de pintura justo a caballo de los dos meses de vacaciones por excelencia. Cuando todas las salas de arte de León mantienen las muestras que se han dado en llamar colectivas de verano, Sharon Art trata de romper el maleficio del calor y presenta una interesante exposición pictórica del artista mejicano Rafael Casal. Nos presenta el joven pintor americano una serie de trabajos que él denomina «gráficos», y en los que muestra su maestría con técnicas menores, pastel, grafitos, guache, ceras y algún toque de óleo, lo que no quieren decir que esta sea su forma exclusiva de trabajar, sino que explican la enorme distancia que hay desde la capital de México hasta este León canicular que le recibe con los brazos abiertos, y lo difícil que sería transportar hasta aquí sus óleos y acrílicos de grandes dimensiones. Su pintura tiene la intención de convertirse en trascendente, intenta trasmitir mensajes metafísicos a través de un dibujo sumamente cuidado y un austero empleo del color. Explica el pintor que «mi estilo está dentro de las corrientes que en estos momentos dominan la pintura mejicana. Ha pasado la moda de la abstracción y se pretende un acercamiento a lo humano» Para contarnos estas emociones el artista recurre a un dibujo plagado de referencias clásicas, perdido en las brumas del barroco, pero de una fuerte emotividad. Emplea el claroscuro para representar a unos seres que deambulan pos escenarios imposibles construidos a base de perspectivas surrealistas. A pesar de su juventud Rafael Casal tiene ya una importante trayectoria en México, y los Estados Unidos, con exposiciones en las ciudades más importantes del país azteca y en las capitales culturales de los Estados Unidos, Nueva Cork, Washington, Chicago o Minneapolis. Nació en 1969 en la ciudad de México, la más poblada de mundo, con 22 millones de habitantes. Es licenciado en Relaciones Industriales y en Estudios Superiores de Pintura y Dibujo por la Escuela Nacional de Artes Plásticas. El pintor define sus trabajos como eclécticos, ya que «en ellos hay una confluencia de estilos y de técnicas. Creo -dice- que mis cuadros tienen una temática introspectiva, con unos personajes rebeldes, inconformistas, nada complacientes. Todo ellos mezclado con algo de poesía y mucho de odisea». Efectivamente, en la obra de Rafael Casal hay siempre un toque lírico, de la superficie de sus cuadros trasciende una atmósfera poblada de poesía, plena de enigmas, encuadrada siempre en unas líneas geométricas que encarcelan a sus personajes y que construyen sólidamente su composición. Una interesante exposición que llega en tiempo de soledades, aunque la fresca penumbra de la sala invita a contemplar con tiempo la sugerente obra de este joven artista mexicano.