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Un amante del amor

Wong Kar-Wai ofrece ciencia ficción con el amor como fin y fondo
Aclamado como uno de los grandes maestros del cine actual, la última propuesta de Won Kar-Wai encuentra ahora acomodo en las salas comerciales; señal de que su autoría cotiza en el mercado, o al menos, empieza a disponer de un público culto, numeroso y fiel. 2046 completa y condensa, de algún modo, la trilogía iniciada con las estupendas Days of being wild y Deseando amar . Su protagonista vuelve a ser ese periodista, trasunto del propio realizador, el señor Chow (excelente Tony Leung), que ahora, encerrado en su hotel, escribe un relato de ciencia-ficción. El personaje central de la historia regresa del futuro al Hong Kong de los años 60 para intentar recuperar la memoria, y algo más, de las mujeres que marcaron su intensa vida amorosa. A partir de ahí, con las dosis de romanticismo, misterio, elegancia y arrebato lírico que caracterizan sus filmes, Kar Wai propone una inteligente y lúcida reflexión sobre cuestiones eternas como la imposibilidad de amar, o al menos, de permanecer siempre al lado de una misma persona; el fracaso sentimental o el paso del tiempo. Éste, quizá como en ninguna otra de sus películas cobra aquí una importancia absoluta; el protagonista/director se recrea en la recuperación de cada instante vivido, de cada detalle aparentemente insignificante. El resultado es una obra maestra que confronta e inquieta al espectador con ideas siempre provocadoras y lo cautiva mediante la recreación nostálgica de un mundo perdido a través de imágenes de una belleza hipnótica y de una música que atrapan la atmósfera de una ciudad donde se respiran vida y emociones, poblada por mujeres hermosas e inquietantes, y donde aún quedan espacios libres para el amor. 2046: China-Hong Kong-Francia, 2004. Dir: Wong Kar-Wai. Int: Tony Leung, Gong Li, Zhang Ziyi. 120 minutos.