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Un maestro de la acuarela

El artista, durante la improvisada clase magistral que ofreció en la galería
«Yo, sobre todo, soy un pintor colorista, mis cuadros están siempre pletóricos de color». Así definía su trabajo el acuarelista Francisco Noblejas ante un amplio auditorio que asistía en respetuoso silencio a su lección magistral en la leonesa sala de arte Bernesga. Porque Noblejas, además de estupendo acuarelista, es un ameno profesor capaz de explicar con sencillez y eficacia los secretos de la pintura al agua. La temática de este insigne veterano, que lleva más de cuarenta años en el mundo de las exposiciones y que mostrado sus obras en los cuatro puntos cardinales, es enormemente variada. Desde paisajes que retratan los esplendores de la naturaleza en cualquier estación, hasta deliciosos conjuntos de palomas y gorriones que nos hablan de la muchas veces olvidada fauna ciudadana, pasando por realistas bodegones de flores, marinas y también por el paisaje urbano, por los viejos rincones de las ciudades monumentales, a las que Noblejas en este caso ha dado un tinte eminentemente leonés. La pintura de Noblejas es sinónimo de sencillez, de síntesis. Es muy difícil llegar a una economía total de elementos para conseguir el efecto perseguido gracias solamente al virtuosismo de unos pinceles que parecen transitar por el papel, en un juego lleno de magia, movidos más por la mirada del artista que únicamente por sus propias manos. Explicaba el artista-profesor a sus alumnos las dificultades de la composición, lo clara que debe tener el acuarelista la obra antes de enfrentarse al papel mojado, los inconvenientes y virtudes de las diferentes técnicas... y el amor con el que el que quiere llegar a ser pintor debe dedicarse a la búsqueda de un estilo personal. Visiones de León Un mercado de flores en la plaza Mayor o las visiones de Santo Domingo y la Calle Ancha, acercan a la capital del viejo reino la obra de un artista que ha viajado por el mundo entero buscando rincones humildes para elevarlos a la categoría de obra de arte a través de su mirada y sus pinceles. Francisco Noblejas transmite sus emociones a través del acuoso vehículo de sus acuarelas, en un ejercicio de virtuosismo que, inevitablemente, siempre acaba por asombrar al espectador. Horario: de lunes a viernes de 12.00 a 13.30 y de 18.00 a 21.00; sábados de 12.00 a 14.00 y de 19.00 a 21.00. La sala está en la calle Roa de la Vega, 8.