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Cine infantil para las vacaciones

Uno de los protagonistas del filme «Cars»
El azar lleva a Radiator Springs, una tranquila ciudad de la Ruta 66, a Rayo McQueen, un coche de carreras novato. Allí descubrirá que la vida es un viaje y que no todo consiste en llegar primero a la línea de meta. Se dirige al gran campeonato de la Copa Pistón, en California, para competir con dos veteranos. Allí, McQueen conocerá a los originales personajes que habitan en la ciudad: Sally, un llamativo Porsche del 2002; Doc Hudson, un Hudson Hornet de 1951 con un misterioso pasado; y Mater, una leal grúa oxidada. Le ayudarán a comprender que hay cosas más importantes que conseguir premios, fama y patrocinios. John Lasseter, alma máter de Pixar y autor de Toy Story (1995), Bichos (1998) y Toy Story 2 (1999), quería que los personajes de los coches de Cars fueran lo más reales posible, de ahí que sea la primera película de Pixar en utilizar ray tracing, técnica que permite reflejar de forma creíble el entorno de las estrellas automovilistas, doce autos en total, tomando como referencia diferentes modelos de coches, sobre todo de los años 50. Añadir reflejos a la práctica totalidad de los planos de la película supuso una enorme cantidad de tiempo en la ejecución total del proyecto, con una media de 17 horas por fotograma. Contaron con una sofisticada red de 300 ordenadores y de procesadores de última generación cuya velocidad superaba en cuatro veces a la de Los Increíbles , otra producción de Pixar. Cars, que en principio iba a titularse Route 66, es una historia muy personal de John Lasseter, cuya infancia transcurrió en Los Ángeles, y que de niño iba a visitar a su padre al concesionario de Chevrolet hasta lograr en su tienda un trabajo a tiempo parcial en cuanto cumplió 16 años. Codirige la película junto a Joe Ranft (también coautor de la historia), que lamentablemente falleció en agosto del 2005 a causa de un accidente de automóvil. Aparte de amigo de Lasseter, Ranft fue uno de los pilares creativos de Lasseter durante una década. La duración del rodaje fue de casi tres años desde abril del 2003 y su presupuesto, de 70 millones de dólares, a los que hay que añadir unos 50 en promoción y publicidad. A cambio es uno de los grandes éxitos de la cartelera norteamericana de este año, con 117 millones recaudados en tan sólo diez días. La banda sonora está compuesta por Randy Newman, amigo y colaborador de John Lasseter, con quien empezó a trabajar en la banda original de Toy Story, y compuso también las de Bichos y Monstruos S.A. Finalmente, otro dato curioso está en los títulos de crédito, que incluyen los nombres de los bebés Pixar, los hijos tenidos por los empleados de Pixar durante la gestación de la película.