«NOCHE EN EL MUSEO»
Resultón y palomitero

La película despertó el interés de los niños por los museos
Aseguran que gracias a Noche en el museo , en el gran público, pero sobre todo los más pequeños, se despertó su interés por el Museo de Historia Natural de Nueva York, también por otros museos semejantes de su país, y en consecuencia la tendencia se multiplica en el plano internacional. Algo es algo, que menos da una piedra... Se confirma así la enorme capacidad de Hollywood para sacar al público de la indiferencia cuando se lo propone. Anotado eso en la cuenta benéfica del filme, la película responde a lo más canónico del cine resultón y palomitero, el etiquetado como familiar, que los padres encuentran atractivo por la calidad de sus efectos visuales (y es que 100 millones de dólares dan para mucho), y la chavalada lo disfruta a tope al ser como un enorme carrusel. Los guionistas lo reforzaron, no sólo con la idea de «resucitar» a todo el conjunto expositivo del museo en cuanto a seres humanos (romanos, indios, vaqueros, faraones, mongoles, hombres de Cromagnon, nordistas y sudistas...) y a animales (elefantes, leones, monos, serpientes...), sino también introduciendo una ñoña historia de padre calamitoso y separado en busca de redención ante su pequeño. La idea de meter a tres veteranos del cine y la televisión de los viejos tiempos, como Mickey Rooney, Dick Van Dyke y Bill Cobbs es un simpático (y entrañable) guiño cinéfilo destinado a los adultos. Dirigida con anodina habilidad por el también actor Shawn Levy, Noche en el museo seguramente debe parte de su éxito al ojo clínico de Chris Columbus, metido a productor en esta ocasión, y buen conocedor de los ingredientes para cocinar un menú así. La industria necesita de nutrientes como éste para seguir tirando, y Hollywood ya le está muy agradecido al actor Ben Stiller y al propio Columbus por haber facilitado el primer blockbuster de la temporada. «NOCHE EN EL MUSEO»: Dir: Shawn Levy. Int: Ben Stiller, Carla Gugino, Dick van Dyke, Mickey Rooney. 108 minutos.