| De cerca | Cine | «EL ÚLTIMO REY DE ESCOCIA»
En la piel del dictador

Forest Whitaker durante la presentación de la película
Forest Whitaker está a las puertas del Oscar pues parte como favorito por su encarnación del dictador ugandés Idi Amín en El último rey de Escocia , quien sembró el terror, la muerte y la tortura durante su mandato en los años setenta. «Lo más difícil fue hacerle humano, buscar sus motivaciones», dice el actor. A sus 45 años y tras 25 en el mundo del cine, Whitaker, uno de los intérpretes más reconocidos en EE.UU., llegó a Madrid para presentar El último rey de Escocia , que se estrena el viernes, procedente de Uganda, donde asistió al estreno del filme, acompañado del presidente de la República, Yoweri Museveni, y viendo como él público recibía con calor la biografía del cruel dictador. Withaker, nacido en Texas pero residente en Los Ángeles desde niño, debutó en el cine en 1982 y a su carrera de actor, sumó, en los noventa, la de director y productor. La mimetización del actor afroamericano con Idi Amín es el fruto de cientos de horas viendo vídeos del dictador y de una estancia previa en Uganda para entender cómo ser un africano, algo que hizo, confiesa, haciendo su vida cotidiana, y persiguiendo entre aquellos que le conocieron, las huellas del dictador. «Hablé con muchísima gente, que lo conoció de crío, al crecer... Sabía que, en un hombre como él, tan oscuro, había que buscar en sus primeros tiempos, cuando era una persona con luz, para comprender sus motivaciones y poder retratarlo como un ser humano», cuenta Whitaker quien, antes del rodaje del filme, dirigido por Kevin McDonald y basado en la novela del periodista Giles Foden, «apenas sabía que Amín era un dictador que había cometido muchas atrocidades». «Después, al ir estudiándolo, mis conocimientos crecieron un millón de veces», añade Whitaker, quien define sus 25 años de carrera como «un viaje maravilloso que me ha llevado a trabajar con grandes directores y encarnar papales interesantes sin repetirme, sin encasillarme». De hecho, se ha puesto a las órdenes de cineastas del calibre de Clint Eastwood -por cuya encarnación de Charlie Parker en Bird logró el premio de Interpretación del Festival de Cannes-; Jim Jarmusch, Neil Jordan, Abel Ferrara, Joel Schumacher, o David Fincher. Toda una carrera, sin duda alguna.