El temible Jim Carrey

Carrey sigue empeñado en hacerse un actor más versátil
Jim Carrey saltó a la fama en los noventa con comedias (o supuestas comedias) como La máscara o Ace Ventura. Famoso por su histrionismo y su capacidad de sobreactuar (¿es eso un mérito?), Carrey sin embargo ha intentado seguir otros caminos en su filmografía con títulos como El hombre de la luna (que en España no vio casi nadie), El show de Truman (su sobrevalorado éxito crítico) o la inclasificable ¡Olvídate de mí! El número 23 es otro nuevo experimento de Carrey en su empeño por convertirse en actor versátil. Con toques de cine negro, la película es una historia de suspense con un hombre que lee un libro que parece describir su vida paso a paso. Además, se añade el esotérico tema de la numerología, en esta ocasión en torno al número 23. Con las manipulaciones habituales de este tipo de juegos, todas las fechas o datos que ve el protagonista parecen sumar 23, lo que hace aumentar su obsesión... y el aburrimiento del espectador. Y es que la seriedad de la película es su gran defecto pues todo parece tan absurdo y trascendental que se echan de menos algunos chistes o, al menos, alusiones menos vitales (ni siquiera aparecen Michael Jordan o Beckham...) Tras diversas peripecias a cada cual más absurda o antiestética (esas imágenes del detective...), se llega a lo que probablemente sea lo peor de todo: el final. Uno de esos finales tan de moda últimamente que pretende epatar al público con un giro imprevisto y que, en realidad, todo el mundo ya lo veía venir. Aunque Virginia Madsen intenta destacar ligeramente en su doble papel en esta olvidable producción, el único que verdaderamente muestra algo de inteligencia y sensatez es el perro Ned. Con eso se dice todo «EL NÚMERO 23»: thriller psicológico. Estados Unidos. Año: 2006. Director: Joel Schumacher. Guion: Fernley Phillips. Reparto: Jim Carrey, Virginia Madsen, Danny Huston, Logan Lerman, Rhona Mitra, Lynn Collins.