La eterna juventud
Otilia Martínez nos tenía acostumbrados a presentar en sus anteriores exposiciones en León unas preciosas series de dibujos, de sugerentes bodegones en los que retrataba con precisión científica los más variados vegetales. Eran sus obras un compendio perfecto de belleza y minuciosidad que emparentaban sus trabajos con los de los artistas que en los siglos XVII, XVIII y XIX acompañaban a los investigadores por los confines del mundo para dejar imágenes de las nuevas especies recién descubiertas. La acuarela y las tintas eran sus armas y los resultados extraordinariamente convincentes. Vuelve Otilia a León para mostrarnos un cambio sustancial en su manera de interpretar el arte. En su exposición del Club de Prensa de Diario de León podemos comprobar cÓmo las que calificamos en su día como antiguas estampas de la naturaleza se han convertido en una interpretación eminentemente pop de esos mismos elementos naturales. La primera impresión ante sus nuevos trabajos es que la pintura ha recorrido un espacio temporal de tres siglos en solamente unos meses. En Gofrados y aguatintas se muestra Otilia como entusiasta del grabado, pero un grabado entendido desde un punto de vista muy moderno, muy actual. Sus obras han dejado de ser un calco mimético de la naturaleza para convertirse en una interpretación plenamente libre y personal de los mismos motivos. Sus gofrados, los relieves que presenta iluminados con tinta negra sobre negro, consiguen la textura de antiguas telas, con orlas de extraordinaria belleza. Pero lo que más sorprende es su acercamiento a la abstracción, sus experimentos cromáticos. Una y otra vez juega con los mismos elementos, con los márgenes negros y con una serie de rectángulos de diferentes colores y texturas, que anuncian una nueva etapa en la ya larga carrera de Otilia. Los experimentos que presenta en esta exposición serán, sin duda, desarrollados en los próximos capítulos de su trabajo. Pero queremos hacer hincapié en los grabados, en los que vuelve a sus interpretaciones de los frutos naturales con apenas el añadido de unas ligeras notas de color sobre bordes marcadamente negros, una sugerente cita de las obras pop de los años sesenta del pasado siglo. Sobre la última producción de Otilia dice Pedro Blanco Rubio: «El riesgo de embarcarse en esta aventura que explora las posibilidades artísticas del gofrado, nos delata que la artista, a pesar de su larga experiencia, mantiene el ánimo juvenil. Su madurez le permite captar con dominio absoluto los nuevos signos de los tiempos, las pinceladas de color vivo, escasas y atrayentes, el tenue uso de elementos prefabricados propios del arte pop... Y todo ello injertado en una delicadeza de curvas, de espacios claros que evocan el arte ornamental de principios del siglo XX». Sin duda, una de las exposiciones más interesantes de cuantas se han ofrecido en el Club de Prensa. Horario: de lunes a viernes, de 19.00 a 21.00. Gran Vía de San Marcos, 8.