panadería los alemanes
Recetas de emigrantes
León. Hija de padres leoneses emigrantes, Ana Isabel y su marido elaboran aquí los panes más típicos de Alemania. Con patata, con zanahoria, con harina de arroz o con cereales. Su repostería también es de allí. ?? nuria gonzález

Ana Isabel y Jose regentan la panadería Los Alemanes, en la calle Serranos de la capital leonesa.
Ana Isabel y su marido regentan desde hace cuatro años la panadería Los Alemanes. Hija de inmigrantes leoneses decidió trasladar a León las recetas más tradicionales y más variadas del pan y la repostería de aquel país, a dónde emigró con sus padres cuando tenía dos años. Hace seis que regresó a su tierra y, poco después, junto con su hermana abrió este negocio que, de momento, capea la crisis. Tras la marcha de su hermana y su marido a Suiza se ha quedado al mando de la panadería, junto con su marido que se encarga del obrador.
Reconoce que fue una apuesta arriesgada porque había que acostumbrar a los leoneses a un tipo de pan que desconocían pero que, añade, es muy saludable y recomendable para aquellas personas que tienen problemas estomacales.
En Alemania, dice, se hace pan de casi todo, desde patata a calabacín, pasando por todo tipo de cereales. Ana Isabel resalta que, poco a poco, los leoneses han ido optando por este tipo de pan. Los más vendidos son el multicereal o el que está hecho con centeno. Además, también elaboran, por encargo, panes de patata, de zanahoria, de aceitunas, de espinacas, de calabacín... «Sólo tienen que venir y decirnos de qué lo quieren y nosotros se lo hacemos», indica esta joven leonesa. Recientemente han ampliado su oferta con panes de centeno y avena o el que tiene como ingrediente principal la harina de arroz, especialmente indicados para aquellas personas que no pueden consumir el pan elaborado con la harina de trigo.
Panes que duran hasta cuatro y cinco días como si fuera el primero. El secreto, que se elaboran con masa madre, como antaño. «Está tan rico recién comprado como reposado», recalca Ana Isabel que añade que aunque tienen clientela fija, en el último año, sí han notado un descenso en las ventas, fruto de la crisis económica.
En Los Alemanes, situada en el número 38 de la calle Serranos, en pleno casco antiguo de la ciudad, también se puede comprar la repostería típica alemana. Alguna tan sorprendente como las caracolas de amapola o el brioche (brazo gitano) fabricado con semillas de amapola y vainilla. «Riquísmo», asegura. Tienen una amplia variedad de tartas de queso, uno de los postres más típicos de aquel país, pero siempre adornados como frutas, por ejemplo, frambuesas o mandarinas. También hay que probar su bizcocho casero y sus magdalenas, quizá los dos productos más cercanos a la repostería de aquí.
Este establecimiento también tiene un rincón para degustar café con su tapa correspondiente, una tradición de aquí. «Me gusta obsequiar a mis clientes con una tapa», dice Ana Isabel.
Los Alemanes cierra los miércoles por la tarde y el sábado por descanso del personal. El resto de los días está abierto de nueve y cuarto de la mañana a dos y cuarto de la tarde y de seis a ocho de la tarde.