lleras 38
La Pícara Justina sería feliz
El Burgo.. Un clásico de la gastronomía leonesa. Cocina de siempre, sin sorpresas. Una apuesta segura. La receta: ingredientes de primera y mucha profesión en los fogones. Imprescindible, su rabo de toro. . z?. . POR marcelino cuevas.

Pepín ‘Lleras’ en su archiconocido bar del Burgo.
Pepín ‘Lleras’ lleva cuarenta años siendo uno de los protagonistas de la hostelería de la Pícara y el Burgo. Para triunfar durante un periodo de tiempo largo es necesario ofrecer s sus clientes una gran calidad, mucha amabilidad… y tener un poco de suerte. Todo esto sucede en Lleras 38, lugar de cita ineludible para varias generaciones de leoneses.
Y una de las facetas más interesantes de esta casa es su cocina. No hay secreto para conseguir ofertar una buena gastronomía, lo primero es conseguir unos productos de primera calidad, lo segundo que quien comande los fogones sea un gran profesional. Los dos supuestos se dan en este caso, unos productos de calidad y el saber hacer de una gran cocinera a la que le cuesta mucho salir de anonimato. Ella se llama Adela y, si bien nos ha contado cómo hace su famoso rabo de toro, no ha querido contarnos nada de su vida. Ella, modestamente, se conforma con los éxitos que consiguen sus guisos.
Lleras 38 es el lugar de reunión de la Peña Taurina Leonesa. En sus paredes cuelgan varios cuadros taurinos pintados por el recientemente desaparecido José Luis Pérez Perelétegui. Y, naturalmente —nos dice Pepín— «una de nuestras grandes especialidades es el rabo de toro al vino tinto, una delicia que vienen a degustar desde muy lejanos lugares». Pero hay muchas más cosas, por ejemplo la paella de la casa, famosa desde hace muchos años y que, sobre todo en los fines de semana, cuenta con gran cantidad de clientes que se llevan a casa las impresionantes paellas.
Uno de sus platos estrella es la merluza a la cazuela, una espléndida merluza del Cantábrico guisada maravillosamente. Otro de sus pescados es el clásico bacalao al ajo arriero, en la mejor tradición leonesa, el magnífico pulpo a la gallega. Y, también, su famoso entrecot Lleras.
También ha dedicado Pepín una especial atención al picoteo, con boletus a la plancha, mollejas a la plancha, croquetas caseras, mejillones en salsa, callos a la leonesa, gazpacho y su inimitable caldo de marisco, que también sirve en la barra en humeantes tazas.
A diario en las Lleras hay dos menús, uno de mediodía por 10 euros (sábados y domingos, 12) con más de quince primeros y otros tantos segundos parta elegir. Entre ellos podemos destacar las alubias con almejas, el salpicón de marisco, los garbanzos con callos, las lentejas a la marinera o la paella valencia, para empezar. Y en los segundos: chuletillas de lechazo, trucha a la leonesa, lubina a la plancha, morcillo de buey o conejo estofados o lasaña de carne.
Por las noches, a 12,50 euros, también tiene una interminable lista opciones, como gazpacho Lleras, melón con jamón, revuelto de gambas, espaguetis Lleras o consomé de marisco, de primeros. Y después, bonito con tomate, pollo al ajillo o merluza a la romana.
Tiene también una extensa carta der platos combinados, algo muy divertido y que en los últimos tiempos parece estar algo olvidado. En Lleras ofrecen siete estupendos combinados, a 14 y 15 euros.
Una pena que haya llegado el frío, porque en su magnífica terraza es una gloria disfrutar de toda esta estupenda gastronomía.
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Cocina Bien
Servicio Bien
Decoración Bien
Bodega Muy bien
Puntuación (de 1 a 10) 8,5