De viaje a
Igüeña
En el noreste del Bierzo, entre la Sierra Gistredo y los Montes de León; este municipio ofrece naturaleza, deporte, ocio y tiempo libre en cada uno de sus ocho pueblos. El pico Catoute vigila desde lo alto lo que sus frondosos valles ofrecen y da sombra a uno de los pueblos más bellos de la provincia, Colinas de Campo de Martín Moró Toledano El circuito permanente de trial de Pobladura de las Regueras acogerá, el 26 de junio, el Campeonato de España de Trial, una prueba que ha hecho del municipio de Igüeña su base La orografía de su terreno es idónea para deportes como el senderismo, el trail o la BTT. El 17 de julio se celebrará el ‘Catoute Vertical’ y el 16 de agosto, la prueba ciclista ‘Trambasaguas’

ana f. barredo
U bicado en un entorno idóneo para la práctica de deporte de naturaleza, el municipio de Igüeña, situado en el noreste del Bierzo y franqueado por la Sierra de Gistredo y los Montes de León, ofrece múltiples opciones para los amantes del senderismo, el trail o la rutas en bicicleta de montaña. Desde plácidos prados de ribera en los valles, hasta agrestes cresterías en lo más alto de las sierras. Todo está dispuesto para montañeros avezados o aquellos que prefieren disfrutar de un paseo más reposado, siempre custodiados por el pico Catoute, que con su más de 2.100 metros es el rey de Gistredo y escenario del ‘Catoute Vertical’ que se celebrará el 17 de julio.
Una prueba deportiva más que consolidada en la zona a la que se suma también la ‘Trambasaguas’. Ésta para BTT. Se celebrará el 16 de agosto, con salida en Pobladura de las Regueras, y espera reunir a más de 300 participantes, que tendrán que enfrentarse a 45 kilómetros de diversa dificultad. También en Pobladura de las Regueras, en su circuito permanente de trial, se celebrará el campeonato de España de esta disciplina el próximo 26 de junio. Un circuito que en la última década ha acogido distintos campeonatos nacionales y dos mundiales.
Colinas del Campo de Martín Moró Toledano, Almagarinos, Pobladura de las Regueras, Tremor de Arriba, Igüeña, Espina de Tremor, Quintana de Fuseros y Rodrigatos de las Regueras conforman el territorio del municipio de Igüeña. El primero es, además, Bien de Interés Cultural con categoría de Conjunto Histórico y un ejemplo de la arquitectura tradicional y la etnografía berciana. Sobresalen, en su trazado, el puente romano y el arco —ambos de piedra— que forman parte de su identidad y de su imagen más representativa.
No faltan en Igüeña lugares para comer y dormir. A la ya de por sí interesante oferta, el Ayuntamiento añadirá próximamente un albergue municipal erigido con dos objetivos básicos: dar cobijo a todos aquellos peregrinos que se decanten por el denominado Camino Olvidado a Santiago de Compostela y cama a quienes decidan hacer de Igüeña lugar de recreo y esparcimiento, aprovechando todos sus recursos naturales y paisajísticos.
Levantado junto a la playa fluvial de Igüeña —autorizada por la Junta de Castilla y León y con aguas que mantienen una excelente calidad durante todo el año— el albergue abrirá sus puertas con capacidad para 20 camas pero con la intención de ampliar el aforo hasta el medio centenar de cara al verano. Completamente equipado y adaptado para personas con movilidad reducida, servirá a los peregrinos que apuesten por esta alternativa al Camino Francés que por Igüeña entra en el Bierzo y recorre Colinas del Campo, la cabecera municipal y Quintana de Fuseros. Un proyecto en el que el Ayuntamiento ha puesto grandes expectativas, como en cada una de las rutas que vertebran su territorio: Ruta de los Pueblos Fantasma(1), Catoute-Lagunas de la Robeza (2), Ruta Torres de Liriella (3), Catoute-Zrixeo (4), Ruta del Tío Perruca (5), Senda de las Mañías (6), Ruta de los Suspiros (7), Senda del Oro de los Romanos (8), Tremor-Arcos de Agua (9), Rodrigatos-Reduniellos (10), Ruta Almagarinos-C. del Salgueiro (11), Espina-San Pedro-Nudiellos (12), Pobladura-Piñoso-Chanón (13), Ruta de los Chamizos (14) y Quintana-Fuentelabraña (15).
Por todo ello, Igüeña tiene mucho que decir a nivel turístico en la provincia de León. Un territorio por explorar regado por los ríos Boeza y Tremor, cuyos altos y rápidos cursos generan cascadas de belleza incuestionable y hay lagunas formadas en el fondo de algunos circos glaciales. El paisaje y la naturaleza son sus principales exponentes y el Ayuntamiento ha sabido hacer de ellos un recurso aprovechable, apostando de forma paralela por la práctica deportiva.