Diario de León

De viaje a

carrocera

De pasado medieval y gran riqueza patrimonial y geológica, este municipio de la montaña central leonesa da cobijo al Valle de Viñayo o de los Abuelos, conformado por Otero de las Dueñas, Viñayo y Piedrasecha. El mundo infinito al que da paso el desfiladero de Los Calderones, la Peña del Águila, reserva de estalagtitas y estalagmitas; y el Monasterio de Santa María de Otero dan cuenta de la belleza heredada de este reducto de Luna.

En las imágenes pueden verse algunos de los puntos de más interés de las tres localidades que conforman el Valle de Viñayo, en el municipio de Carrocera. Un pedazo de la montaña central leonesa de gran valor patrimonial, paisajístico, geológico y biológic

En las imágenes pueden verse algunos de los puntos de más interés de las tres localidades que conforman el Valle de Viñayo, en el municipio de Carrocera. Un pedazo de la montaña central leonesa de gran valor patrimonial, paisajístico, geológico y biológic

María Carro
Ponferrada

Creado:

Actualizado:

E n la montaña central leonesa, a unos 50 kilómetros de León, en plena comarca de Luna, se sitúa Carrocera, un municipio con mucha historia; no en vano, los orígenes de la mayoría de sus poblaciones —Benllera, Carrocera, Cuevas de Viñayo, Otero de las Dueñas, Piedrasecha, Santiago de las Villas y Viñayo— se remontan a la Edad Media, conformados definitivamente en el siglo IX, tras la Reconquista.

Un antecedente que se deja ver en parte de su patrimonio histórico, como las ruinas medievales de Cuevas de Viñayo o el monasterio cisterciense de Santa María Otero de las Dueñas. Es precisamente en esta zona donde se van a detener estas líneas, en el valle de Viñayo, conformado por Otero, Viñayo y Piedrasecha, tesoreros de un buen catálogo de elementos protegidos y de interés cultural, y testigos también de la más preciada arquitectura tradicional. Igualmente destacables son los puntos de interés biológico, geológico y paisajístico localizados en dicho valle, como el famoso desfiladero de Los Calderones de Piedrasecha.

El camino que lleva hasta el mundo infinito siguiendo el curso del arroyo de Los Calderones atraviesa diversas formaciones geológicas del Paleozoico medio y superior cantábrico, vegetación de ribera y verdes extensiones de prados hasta entrar en una garganta de paredes verticales y muy próximas entre las que se encuentra la Cueva de Las Palomas, que alberga una ermita rupestre con la imagen de Nuestra Señora del Manadero, y la Fuente del Manadero, donde comienza el desfiladero y ‘Los Infiernos’ que dibujan las hoces.

Es la descrita una alternativa de lujo para disfrutar de un jornada de contacto directo con la naturaleza, pero tan sólo una de las múltiples opciones de un valle —también llamado de los Abuelos— que esconde una sorpresa en cada rincón. La Peña del Águila de Piedrasecha, una cueva de más de 300 metros que contiene estalactitas y estalagmitas y que sirvió de refugio en la Guerra Civil es buen ejemplo de ello; como la Peña del Sardonal y la Fuente de Arcayones o Fuente de la Salud, de la que la copla dice: «Fontanina de Arcayones donde diz que ponse güeno todo aquel que ande averio ya del alma o ya del cuerpo».

Cancioneros y mitología a parte, al realidad es prodigiosa en este rincón de Carrocera. Al cómputo de atributos ya descritos hay que sumar también Santas Martas, donde los lugareños sitúan un pueblo de la época bajomedieval y otras construcciones mucho más actuales, como las iglesias de Viñayo, Otero Cuevas de Viñayo y Piedrasecha y el horno tradicional de Otero, incluido también entre el catálogo de elementos protegidos por la Junta de Castilla y León.

Con todo ello, el valle de los Abuelos puede disfrutarse en un día de desconexión o puede destinarse a su conocimiento más de una jornada. La oferta de alojamientos y establecimientos de hostelería es amplia y de prestigio.

tracking