delicioso y natural
En las faldas del Pajariel, en Ponferrada, y enmarcada en un enclave natural único, La Casa del Botillo se antoja como una visita obligada para degustar la cocina tradicional berciana o los platos de las recetas más innovadoras. Un ambiente familiar también pensado para celebraciones y eventos en la mejor compañía.

La Casa del Botillo es una visita para alimentar cuerpo y alma. Está abierto los 365 días del año y las reservas pueden formalizarse en el teléfono 987 411537.
Sen tarse y disfrutar de la buena mesa. Compartir comida en buena compañía. Dejarse sorprender por un paisaje que envuelve y por una naturaleza que conquista con solo mirarla. Relajarse delante de un buen plato y charlar, conversar, exprimir los pequeños placeres de la vida.
Todo eso, y mucho más, es lo que se ofrece desde La Casa del Botillo, un restaurante especializado tanto en comida tradicional berciana como en platos de carnes rojas y pescados dentro de la filosofía de cocina de cercanía en recetas innovadoras. Todo ello regado con un amplia carta de vinos, donde sobresalen los caldos de la Denominación de Origen Bierzo.
Especializados en el producto estrella de la comarca, los amantes del botillo —y todos aquellos que quieran probarlo en un marco incomparable— tienen una visita obligada a este restaurante.
Ubicado en las faldas del monte Pajariel, el pulmón verde de Ponferrada, nada queda al azar en este templo de la gastronomía. La naturaleza forma parte de un entorno rico en patrimonio y con multitud de rutas que salen o acaban en La Casa del Botillo y delante de un buen plato.
Este restaurante, ubicada en la calle Matadero s/n, también está pensado para celebraciones y todo tipo de eventos en la mejor compañía. Familias, amigos o reuniones pueden encontrar en este restaurante el ambiente que buscan.
Visitar la Casa del Botillo no deja lugar a las excusas. Abierto todo el año, es uno de los principales exponentes de la gastronomía y la hostelería berciana y tan ligado está a su territorio que la estética de su construcción no deja lugar a dudas. Un edificio que conjuga los materiales constructivos propios de la arquitectura comarcal, como piedra, madera y pizarra, con platos asociados a la gastronomía tradicional. Lo mejor, sin duda, es visitarlo y dejarse enamorar por el entorno y su cocina.