Diario de León

restaurante cueva marcos calle la socallada s/n valdevimbre 987 304 177

la cueva del buen comer

La esencia de las bodegas leonesas y del buen comer de esta tierra se unen en el restaurante Cueva Marcos, un lugar con encanto que se ha ganado por mérito propio ser una referencia en las carnes rojas, los guisos y el bacalao. La suya es una cocina tradicional, especializada en las carnes rojas que desde este domingo ganan protagonismo con las jornadas de la carne de buey, una cita para degustar auténticos chuletones y solomillo de buey de la ganadería propia de este establecimiento

jesús f. salvadores

jesús f. salvadores

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a.v.
León

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La tierra que primero mimó los vinos ahora cuida a los comensales. Aquí la calidad está garantizada, custodiada en los enormes muros que son testigo del paso del tiempo. Un restaurante construido en la tierra, una cueva que fue lugar de elaboración de los caldos y que ahora, convertida en restaurante, es seña de identidad de la mejor gastronomía leonesa. Cruzar el umbral de su puerta ya supone un viaje visual a otros tiempos, cuando este establecimiento era bodega, con sus recovecos característicos, con la luz tenue y la tradición por bandera.

El restaurante Cueva Marcos, en Valdevimbre, es uno de esos imprescindibles. Un local que se ha ganado por mérito propio una visita obligada para disfrutar de su especialidad en carnes rojas. Disponen de ganadería propia, lo que avala la calidad de la materia prima. Y, precisamente, este domingo arrancan las sextas jornadas de la carne de buey, una cita gastronómica para degustar los chuletones y los solomillos del animal, partes que no siempre están disponibles en el local. En las jornadas, la carne de buey se lleva la mayor parte del protagonismo, pero la carne se puede completar con otros productos de la carta, como los embutidos, las ensaladas y los postres. Una cita imprescindible para todos aquellos que son amantes de la carne.

El restaurante Cueva Marcos siempre tiene a disposición de los comensales vaca y cecina de buey y disponen de horno de leña y parrilla para la preparación de la mejor materia prima. La suya es una cocina tradicional, donde las carnes rojas, el bacalao y los guisos de siempre centran la mayoría de las miradas, aunque también ofrece platos más novedosos con toques diferentes en las ensaladas, en el carpaccio de trucha o el pastel de setas con queso azul.

Además de contar con ganadería, el establecimiento también sirve en sus platos verduras de cosecha propia, ecológicas y que siguen excelentes patrones de calidad para dar el mejor sabor a las recetas.

En un ambiente acogedor y cercano, la bodega cuenta con varios comedores para primar, también, la privacidad. No hay que olvidar que el restaurante mantiene la estructura de antaño y original, con sus recovecos donde se maduraba el vino, es por eso que cada uno de los depósitos se ha reconvertido en comedores con distinta capacidad. En total, el restaurante cuenta con un aforo para 287 comensales, con pequeñas zonas y un gran comedor, ideal, también, para celebraciones. Cada estancia es diferente. De hecho, y previa reserva se pueden cerrar menús para grupos y celebraciones como bodas, comuniones o reuniones familiares. Una buena propuesta, además, ahora que se acercan las cenas y comidas de empresa.

El restaurante abre todos los días y los martes ofrece cocido tradicional. Cuenta con servicio de bar, coincidiendo con el horario de apertura de la bodega, desde las 13.00 hasta las 17.00 horas y de 20.00 a doce de la noche, en horario de cenas.

Además, la Cueva Marcos dispone de una amplia carta de vinos, donde se cuidan los caldos de la tierra como los Prieto Picudo, Albarín y Verdejo. También disponen de otras referencias y Denominaciones de Origen como Ribera o Rioja, para maridar el sabor de los vinos con los manjares que aquí se sirven.

La bodega alimenta el cuerpo, pero también afianza la difusión de la cultura de la zona y gestiona visitas al centro de interpretación del vino, de titularidad municipal, y ubicado en la misma localidad, donde se puede realizar una cata de vinos de León.

Los embutidos y salazones, las sopas, las tradicionales tortillas guisadas, los pimientos y los productos de la huerta, los vinos, las carnes y los pescados tienen en este restaurante un lugar de referencia. Un local, donde, como explican sus responsables, se vela por la calidad de la materia prima que se controla durante todo el proceso de elaboración. Es la cueva del buen comer, un lugar para tener en cuenta. Lo mejor será pasar y dejarse sorprender. Un acierto seguro.

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