Diario de León

Parece el lejano Oeste americano, pero es Castilla y León: la ruta que la Guía Repsol asegura puedes hacer sin coger un avión

Sad Hill y otros escenarios de cine en Burgos que parecen sacados del Oeste clásico

El director y actor Clint Eastwood junto a Chief Dan George, jefe de la Nación Tsleil-Waututh, durante el rodaje de The Outlaw Josey Wales. Una escena que resume el imaginario western que hoy resuena también en tierras de Castilla y León.

El director y actor Clint Eastwood junto a Chief Dan George, jefe de la Nación Tsleil-Waututh, durante el rodaje de The Outlaw Josey Wales. Una escena que resume el imaginario western que hoy resuena también en tierras de Castilla y León.Getty Images

Patricia de la Torre
Publicado por

Creado:

Actualizado:

Clint Eastwood no solo cabalgó por el desierto de Almería. También lo hizo por los valles y montañas de Burgos, en una Castilla y León que guarda más cine del que parece. Según recoge un reportaje de la Guía Repsol, algunos de los escenarios más emblemáticos de 'El bueno, el feo y el malo' se rodaron en la zona oriental burgalesa, en un entorno que sorprende por su autenticidad y por la huella que el rodaje dejó en el paisaje… y en sus habitantes.

Desde el cementerio de Sad Hill hasta las mesas de Covarrubias, la ruta que traza la Guía Repsol nos invita a recorrer, paso a paso, una especie de América profunda que no necesita pasaporte ni avión. Solo curiosidad y buen calzado.

Sad Hill, el icónico cementerio del western de Sergio Leone, fue restaurado por la Asociación Cultural del mismo nombre y hoy es visitable.

Sad Hill, el icónico cementerio del western de Sergio Leone, fue restaurado por la Asociación Cultural del mismo nombre y hoy es visitable.Getty Images

Sad Hill, el cementerio más icónico del western, a la burgalesa

En el Valle de Mirandilla, entre Santo Domingo de Silos, Barbadillo del Mercado y Contreras, se encuentra el mítico cementerio circular donde se rodó la escena final de 'El bueno, el feo y el malo'. No es una recreación ni un decorado ficticio: está ahí, a unos cinco kilómetros de pista forestal, tal como lo utilizaron Sergio Leone y su equipo. Como apunta el artículo, «una vez accedes, no puedes sino sentirte como en una película del Oeste».

La Asociación Cultural Sad Hill ha sido clave en su recuperación. La Guía Repsol destaca que gracias a una campaña de micromecenazgo en la que se ofrecía «apadrinar una tumba por 15 €», más de mil personas de todo el mundo colaboraron en restaurar el lugar. Lo que hoy se puede ver no es solo un homenaje, sino una reconstrucción fidedigna: tumbas alineadas, carteles de forja, una horca en pie y el eco de la banda sonora de Morricone flotando entre los pinos.

«Promovemos actividades culturales en torno al cine, y en verano de 2016 hemos llegado a reunir a 4.500 personas en torno a una pantalla gigante proyectando la película en el mismísimo lugar en el que se grabó», afirma David Alba, portavoz de la Asociación Sad Hill, citado por Guía Repsol.

Covarrubias, donde Eastwood cenaba olla podrida

La vida del rodaje no solo ocurría frente a la cámara. En Covarrubias, el equipo técnico y artístico de la película encontraba descanso, buena comida y anécdotas que aún sobreviven en la memoria local. Según relata Guía Repsol, los actores dormían en el antiguo Hotel Arlanza (hoy rebautizado como Hotel Nuevo Arlanza) y solían cenar la tradicional olla podrida burgalesa, ese plato de judías con todos los tropezones del cerdo.

En el texto también se rememora que «al parecer al equipo artístico de 'El Bueno, el Feo y el Malo' le encantaban los cangrejos de río de Galín».

Salas de los Infantes, extras de uniforme y un museo de dinosaurios

Otro punto esencial de la ruta que propone la Guía Repsol es Salas de los Infantes, que durante el rodaje fue el centro logístico de producción. Allí acudían los figurantes (en su mayoría, vecinos de la zona) para cobrar, recibir instrucciones y participar en las escenas. También participaron soldados que hacían la mili en el cercano cuartel de San Marcial: a muchos se les encomendó levantar escenarios o actuar como extras. 

Según la Guía Repsol, el interior del Monasterio de San Pedro de Arlanza fue empleado como "hospital improvisado" en la película, aunque el exterior que vemos en pantalla corresponde al Cortijo del Fraile en Almería.

El interior del monasterio de San Pedro de Arlanza sirvió como hospital improvisado en el rodaje de El bueno, el feo y el malo.

El interior del monasterio de San Pedro de Arlanza sirvió como hospital improvisado en el rodaje de El bueno, el feo y el malo.Getty Images

Otra de las escenas más complejas del rodaje fue la explosión de un puente sobre el río Arlanza, cerca de Hortigüela. Tal y como recoge la Guía Repsol, «no se sabe si tuvieron que construir y volar el puente dos o tres veces», ya que hubo fallos al detonar los explosivos. Incluso se cuenta que el teniente del cuartel de San Marcial fue quien accionó la detonación... sin éxito.

Quintanar de la Sierra, con sabor americano sobre ruedas

Para los amantes de los coches clásicos, la Guía Repsol propone una parada en Quintanar de la Sierra, donde se encuentra M&M Clásicos, un taller especializado en restauración de vehículos vintage. Allí, entre motores rugientes y carrocerías impecables, se respira otro tipo de espíritu americano. «El resultado: un centro de peregrinación de aficionados de todas las procedencias», señala el reportaje.

La ruta concluye en el entorno natural de El Comunero de Revenga, un paraje que bien podría evocar el espíritu de las grandes llanuras del cine del Oeste: campo abierto, caballos, necrópolis excavadas en la roca y mucho aire libre. Allí se encuentra el parque de tirolinas De pino a pino, que según la Guía Repsol es «el parque de aventura en los árboles más grande de España». Y justo al lado, La Casa de la Madera, un edificio de cristal y madera que se integra en el paisaje como un rancho sostenible, convertido en centro de interpretación forestal.

tracking