National Geographic lo confirma: a menos de tres horas de León, el pueblo más bonito para ver en marzo
Un paisaje impregnado por la flor del almendro y cuna de uno de nuestros naturólogos más internacionales

Vista panorámica de Poza de la Sal
National Geographic sorprende con su apuesta de pueblo más bonito para viajar en el mes de marzo. En un mapa de infinitas posibilidades donde el invierno aún persiste, pero donde ya la primavera comienza a reclamar su sitio, una joya oculta a poco más de dos horas se erige como el mejor pueblo para una escapada en este mes que comienza.
A menos de 200 km de León se encuentra el municipio burgalés de Poza de la Sal, un pueblo que va mucho más allá de la habitual lección de historia y arquitectura: un espectáculo natural que solo ocurre una vez al año. Este es el motivo principal para que National Geographic lo haya elegido ‘pueblo del mes’: el florecimiento de sus campos.
Un pueblo que va mucho más allá de la habitual lección de historia y arquitectura: un espectáculo natural que solo ocurre una vez al año. Este es el motivo principal para que National Geographic lo haya elegido ‘pueblo del mes’: el florecimiento de sus campos.
La publicación así describe este fenómeno: "Es la naturaleza, la misma que Félix Rodríguez de la Fuente defendió de forma apasionada, la que cada año transforma los campos de su pueblo natal en algo parecido a un altar vivo".
El despertar de los almendros
En febrero, el color blanco y rosa inunda los campos de Poza de la Sal. Se llama así, precisamente, porque durante siglos fue uno de los centros de producción de sal más importantes de la península. El conocido como ‘oro blanco’ fue el causante de que la villa prosprerara en un entorno rico y señorial que hoy se refleja en sus caminos de calles empedradas: “El oro blanco convirtió estas calles en un lugar de poder, tal como demuestran las orgullosas casas blasonadas con entramado de madera”.

Poza de la Sal
El viajero se encontrará fascinado por esa mezcla entre la piedra caliza de la montaña y el entramado de madera de las viviendas pozanas. National Geographic subraya el valor patrimonial recordando al espectador que estamos en un pueblo declarado Conjunto Histórico-Artístico en 1982. Y añaden: “El casco antiguo de la villa está rodeado por la muralla medieval que se conserva en su mayor parte, sobre todo en la parte sur".
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Patricia de la Torre
La huella de un pionero: Félix Rodríguez de la Fuente
Hablar de Poza de la Sal es hablar de Félix Rodríguez de la Fuente. National Geographic recuerda que el pueblo es “la cuna de un famoso personaje de televisión” cuya labor en defensa de la naturaleza comenzó, precisamente, admirando los cielos y desfiladeros que rodean este enclave.
Las rutas de senderismo son una de las actividades predilectas por los visitantes de Poza de la Sal, y sirve, además de para admirar paisajes espectaculares, como homenaje a la mirada de Félix. Junto al castillo que corona la villa, se comprende por qué este lugar fue tan importante: la vista se pierde en el horizonte de La Bureba, salpicado en este tiempo por las motas claras de los almendros en flor.
¿Por qué ir en marzo a Poza de la Sal?
No es para nada casual que National Geographic haya nombrado a la Poza de la Sal como el mejor pueblo para visitar en marzo. La publicación destaca que la iglesia de San Cosme y San Damián preside la plaza del mismo nombre con su belleza gótica del siglo XIV", una postal que se ve enriquecida por el marco que forman las ramas llenas de flores de los árboles vecinos.
Para un leonés, es la escapada perfecta. La ruta a través de la AP-71 y la A-231 es directa, atravesado el paisaje del Bernesga y cambiándolo por las salinas y los enclaves burgaleses. Si buscas un destino que combine la enseñanza y el respeto a la naturaleza, una historia milenaria y unos paisajes de ensueño, hazle caso a los expertos. Como bien dice la revista, Poza de la Sal es una "belleza rural que no necesita artificios ni filtros",