El pueblo de León que coge a los forasteros en volandas cada Viernes Santo
En esta villa de León ,en Semana Santa, se puja por los pasos y se reparte pan con vino
Arco de San Benito, Sahagún
La Semana Santa se puede vivir en España de muchas maneras, pero en pocos lugares de una manera tan única y especial como en Sahagún. Esta pequeña villa de Tierra de Campos en la provincia de León así lo demuestra cada Viernes Santo, una Semana Santa que incluye dos de las tradiciones más insólitas y emotivas del calendario festivo español: La Isa y el Pan de Jesús.
Un ritual que nace de la impaciencia
El amanecer aún no ha despuntado en Sahagún cuando sus vecinos ya se reúnen frente a la Capilla de Jesús Nazareno, junto a la iglesia mudéjar de San Lorenzo. Los cofrades aguardan y los forasteros no saben lo que les espera. Es a las diez de la mañana, tras una meditación sobre la Pasión ante el monumento de San Lorenzo, cuando arranca La Isa.
Algunos mozos de la villa se dirigen sobre algún visitante desprevenido, lo cogen en volandas, con sus pies suspendidos en el aire, golpean de manera rítmica la puerta de la capilla. El objetivo: reclamar la salida de los pasos procesionales. Sin embargo, este no es el llamamiento que logra que la puerta se abra.
Solo cuando el abad de la Cofradía se acerca y da tres golpes con el llamador —cada uno de los golpes representa las tres virtudes teologales: Fe, Esperanza y Caridad— se abren los portones y, por fin, da comienzo la procesión. Esta tradición no aparece en los estatutos oficiales de la Cofradía: simplemente, se ha transmitido oralmente durante generaciones.
Una vez se abre el portón, comienza la procesión de los pasos del Viernes Santo, cinco imágenes que reflejan siglos de devoción y arte castellano, y que recorren las calles de la villa bajo el sonido de la Banda Sinfónica de Sahagún.
Las cinco imágenes son: Jesús con la Cruz a Cuestas, imagen principal de la procesión; Jesús en el Gólgota, popularmente conocido como El Majito Barreno; Las Tres Marías, portado tradicionalmente por los quintos del año (jóvenes que cumplen la mayoría de edad ese año); y El Caballo de Longinos, una de las imágenes más características de la Semana Santa de Sahagún.
Semana Santa
Los jóvenes se convierten en protagonistas en el Domingo de Ramos de Sahagún
Acacio Díaz
Pan y vino
La Isa es el comienzo del viernes santo y el Pan de Jesús su broche de oro. Al concluir la procesión, en la Plaza de San Lorenzo, la Cofradía reparte pan y orujo -o vino- entre todos los asistentes. Los registros de la Cofradía revelan que el origen de esta costumbre está en el presente que recibían los portadores (braceros) de los pasos, una compensación reglamentada y que era diferente según el peso y la dificultad de cada imagen. Con el paso del tiempo, lo que era un pago se convirtió en un reparto comunitario.
Esta costumbre, sin embargo, no es exclusiva del Viernes Santo. La noche del Jueves Santo, cuando la procesión ya termina cerca de la medianoche, los cofrades ofrecen pan mojado con orujo a quienes hayan acompañado al cortejo.
Además, la Semana Santa de Sahagún ‘comienza’ antes del Domingo de Ramos. El domingo anterior a este, el conocido como Domingo Tortillero, se celebra una subasta de los pasos procesionales en la Cofradía: quien puje más obtiene el derecho a portar una imagen.
Sahagún vive cada año una Semana Santa distinta a cualquier otra. Si no la has vivido nunca, este puede ser un buen año.