Diario de León

«No cambiaríamos este lugar por nada»: el pueblo de León donde solo viven con placas solares

Carracedo de Compludo está considerado el único pueblo de la provincia de León que funciona exclusivamente con energía solar

Una de las cascadas del entorno de Carracedo de Compludo, un paisaje natural que refuerza el aislamiento y el encanto de este pequeño pueblo berciano.

Una de las cascadas del entorno de Carracedo de Compludo, un paisaje natural que refuerza el aislamiento y el encanto de este pequeño pueblo berciano.Getty Images

Patricia de la Torre
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En una provincia tan extensa como León todavía existen historias que parecen detenidas en otro tiempo. Pero la de Carracedo de Compludo, una pequeña pedanía escondida en El Bierzo, sorprende incluso a quienes creen haberlo visto todo: en pleno siglo XXI, este pueblo sigue sin conexión a la red eléctrica convencional y depende únicamente de la energía que generan sus placas solares. 

Con apenas una quincena de habitantes censados, Carracedo de Compludo se ha convertido en un caso prácticamente único en León. Allí no hay tendidos eléctricos tradicionales ni postes de suministro. La electricidad depende exclusivamente de la producción solar, algo que todavía hoy genera sorpresa.

Carracedo de Compludo, el pueblo de León donde nunca llegó la red eléctrica

Carracedo de Compludo es uno de esos lugares escondidos entre montañas que parecen resistirse al paso del tiempo. Sus calles estrechas, el caserío tradicional y el silencio de la montaña berciana convierten la visita en una sensación de viaje al pasado.

Sin embargo, detrás de esa imagen también existe una singularidad poco conocida: el pueblo nunca llegó a conectarse a la red eléctrica. Según explicó el Ayuntamiento de Ponferrada cuando presentó la instalación energética en 2011, Carracedo fue uno de los núcleos rurales que quedaron abandonados durante el éxodo rural de los años sesenta y que empezó a recuperar vida décadas después.

Desde el consistorio detallaban entonces que «Carracedo se deshabitó sin que hubiera llegado nunca la red eléctrica», una situación condicionada por el aislamiento del núcleo y por los casi tres kilómetros de distancia respecto a Compludo, lo que hacía especialmente costosa una conexión convencional.

El lento regreso de antiguos vecinos permitió rehabilitar varias viviendas y recuperar cierta actividad en una localidad donde hoy apenas viven unas pocas familias, pero donde el sentimiento de arraigo sigue siendo enorme.

Carracedo de Compludo y las placas solares: la solución energética que transformó este pueblo de León

La alternativa llegó mediante un sistema fotovoltaico aislado capaz de abastecer a toda la pedanía. Tal y como recogió entonces el Ayuntamiento de Ponferrada, la instalación se ubicó «en un otero sobre el caserío» y quedó formada por «32 paneles solares de 230 vatios», conectados a una red de baja tensión para suministrar energía a unas treinta viviendas.

El modelo no solo llamó la atención por su carácter pionero, sino también por la implicación vecinal. El propio Ayuntamiento destacaba que «la financiación se ha obtenido del propio pueblo y la gestión la realizarán los propios vecinos», una fórmula de autosuficiencia poco habitual incluso hoy.

La singularidad de Carracedo de Compludo sigue despertando interés en redes sociales. En una publicación compartida por la página Me Presta León, se resumía el caso con una pregunta que ha generado cientos de reacciones: «¿Cómo es posible que en Carracedo de Compludo aún no les llegue la luz?... en El Bierzo...».

La publicación incidía en una realidad poco conocida fuera de León: «En pleno siglo XXI hay un pueblo habitado en León donde no existe red eléctrica. Los vecinos dependen únicamente de placas solares… y cuando llegan varios días de nubes o el invierno, la electricidad simplemente no alcanza».

Carracedo de Compludo y la otra cara de vivir solo con energía solar

Aunque pueda parecer un ejemplo perfecto de sostenibilidad, la dependencia absoluta del sol también tiene limitaciones. Cuando se encadenan jornadas nubladas o llega el invierno, la producción energética disminuye y aparecen restricciones en el consumo.

Desde la empresa berciana Omaña Solar, especializada en instalaciones fotovoltaicas aisladas y conocedora de este tipo de entornos, describían recientemente Carracedo de Compludo como «uno de esos pueblos que parecen detenidos en el tiempo».

La compañía explicaba además que este tipo de tecnología permite «iluminar casas, espacios públicos y rincones que antes dependían únicamente de generadores o de la red eléctrica lejana», algo especialmente importante en zonas aisladas de El Bierzo y la provincia de León.

Aun así, quienes viven en Carracedo mantienen una relación ambivalente con este sistema: valoran la tranquilidad y el entorno, pero reconocen las limitaciones de depender exclusivamente del tiempo atmosférico. Como resumía la publicación viral de Me Presta León, pese a las dificultades, «quienes viven allí dicen que no cambiarían su pueblo por nada».

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