El pueblo leonés de menos de 50 habitantes donde brota agua a 27 grados y el baño es gratis
Sus aguas, que mantienen una temperatura constante de entre 26 y 27 grados, tienen fama de ser beneficiosas para la piel y las dolencias reumáticas y pueden disfrutarse de forma libre y gratuita

Las aguas de las Caldas de Getino mantienen una temperatura constante de entre 26 y 27 grados y, según diversas fuentes locales, son apreciadas por su contenido en bicarbonatos y minerales ferruginosos.
En plena montaña central leonesa existe un lugar donde el agua brota caliente de la tierra incluso en invierno. Se encuentra en Getino, una pequeña localidad del municipio de Cármenes, y es uno de los rincones más sorprendentes de la provincia. Allí se esconden las Caldas de Getino, un manantial de aguas termales que mantiene una temperatura constante de entre 26 y 27 grados y cuyo acceso es completamente gratuito.
La Reserva de la Biosfera de Los Argüellos define las Caldas de Getino como «un tesoro único» y destaca que se trata de un «balneario natural y gratuito» en el que el agua surge del interior de la tierra a una temperatura de entre 26 y 27 grados.
Por su parte, el blog especializado La Mata de Curueño describe este lugar como «una rara surgencia de agua templada en el territorio del frío» y explica que el manantial cuenta con una terraza con vistas al río a modo de playa fluvial.
Estas aguas son especialmente apreciadas por su alto contenido en bicarbonatos y otros minerales ferruginosos, a los que tradicionalmente se les atribuyen propiedades beneficiosas para la piel y para las dolencias de origen reumático.

Las recomendaciones son muy sencillas, dejar el lugar limpio y cuidado. Además, se anuncia que los baños una vez iniciados no deben interrumpirse y se recomienda que para que las aguas surtan efecto es mejor tomar un número impar de baños: de tres a nueve
El pueblo leonés donde los vecinos recomiendan tomar un número impar de baños
Las Caldas de Getino también conservan una curiosa tradición popular. Se dice que los baños, una vez iniciados, no se deben interrumpir y que el número de inmersiones ha de ser impar y no menos de tres ni más de nueve aproximadamente.
Más allá de las creencias populares, el gran atractivo de este rincón reside en la experiencia de sumergirse en agua templada en plena montaña leonesa, con el sonido del río Torío de fondo y un paisaje dominado por las cumbres de Los Argüellos.
Las aguas termales brotan desde capas subterráneas de la Tierra y afloran a través de fallas de la corteza terrestre, un proceso que favorece la presencia de minerales disueltos en el agua.
Las Caldas de Getino se encuentran junto a la carretera LE-311, muy cerca de las Hoces de Vegacervera y en dirección a Cármenes. Su acceso es libre y gratuito y su conservación depende en gran medida del cuidado de quienes las visitan.
En una provincia famosa por sus montañas, cuevas y desfiladeros, este pequeño manantial de agua caliente sigue siendo uno de esos lugares capaces de sorprender incluso a quienes creen conocer todos los secretos de León. Porque no todos los días se encuentra un rincón donde el agua brota a 27 grados en medio de un paisaje de alta montaña.