La ruta por carretera de León donde puedes visitar tres castillos en un solo día
De una fortaleza gótica junto al Esla a dos castillos vinculados a los templarios, este recorrido permite atravesar buena parte de la provincia siguiendo siglos de historia

Un recorrido en coche permite enlazar en una sola jornada tres de las fortalezas más singulares de la provincia de León.
León permite organizar un viaje por varios siglos de historia sin guardar la maleta ni cambiar de alojamiento. Basta un coche y un día libre para enlazar tres de los castillos más singulares de la provincia en un recorrido que comienza junto al río Esla y termina en pleno Bierzo.
El itinerario une el castillo de Valencia de Don Juan, el castillo de los Templarios de Ponferrada y el castillo de Cornatel, tres fortalezas con historias y paisajes muy distintos. El Consorcio Provincial de Turismo de León incluye estos enclaves entre los recursos patrimoniales de la provincia, mientras que Turismo de Castilla y León mantiene información de visita de varios de ellos.
El plan exige madrugar y organizar los horarios de entrada, pero permite convertir el trayecto en una ruta patrimonial que pasa de las llanuras del sur leonés a las montañas y valles bercianos.
Primera parada: el castillo de Valencia de Don Juan
La ruta puede comenzar en Valencia de Don Juan, donde la silueta de su castillo aparece elevada sobre la vega del Esla. Conocido también como castillo de Coyanza, constituye uno de los grandes ejemplos de arquitectura gótico-militar de la provincia.

El entorno del castillo de Valencia de Don Juan acogerá la cita estival.
Según explica el Consorcio Provincial de Turismo de León, la fortaleza actual fue construida en el siglo XV por los Acuña, condes de Valencia, sobre los restos de otra construcción defensiva anterior. Sus torres y su posición sobre un cerro explican buena parte de la imagen que recibe al viajero al acercarse a la localidad.
El propio Ayuntamiento de Valencia de Don Juan atribuye a Juan de Acuña y Portugal y a Teresa Enríquez buena parte del castillo que ha llegado hasta nuestros días, incluida su Torre del Homenaje.
En esa torre se encuentra el Museo del Castillo, distribuido en tres plantas y planteado como un recorrido por la historia de Valencia de Don Juan y de la propia fortaleza. Turismo de Castilla y León indica que durante el periodo comprendido entre el 1 de junio y el 13 de septiembre abre de miércoles a domingo, de 11:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00 horas, con pases guiados cada 45 minutos. La entrada general figura con un precio de dos euros. Conviene comprobar los horarios antes de salir, ya que pueden sufrir cambios.
Segunda parada: el castillo de los Templarios de Ponferrada
Desde el sur de la provincia el recorrido avanza hacia Ponferrada, donde espera la fortaleza más monumental de la jornada. El castillo de los Templarios se levanta en el casco histórico, junto al Camino de Santiago y sobre el río Sil.

El Ayuntamiento de Ponferrada explica que el conjunto está declarado Monumento Nacional Histórico Artístico desde 1924 y que su aspecto actual responde a distintas ampliaciones realizadas a lo largo de varios siglos. Cuando Ponferrada pasó a depender de la Orden del Temple en 1178, los templarios encontraron una pequeña fortaleza previa que ampliaron y reforzaron para proteger el Camino de Santiago.
Eso explica también que recorrerlo sea algo distinto a contemplar un único edificio medieval. Murallas, torres y dependencias pertenecen a distintas fases de construcción y permiten seguir parte de la evolución de Ponferrada a través de su principal símbolo.
Entre abril y septiembre, la información publicada por el Ayuntamiento establece un horario general de 10:00 a 14:00 y de 16:30 a 20:30 horas, con cierre los lunes. El propio consistorio recomienda acceder al menos 20 minutos antes del cierre.
Tercera parada: un castillo levantado sobre un precipicio
La última parte de la ruta conduce hacia Villavieja, en Priaranza del Bierzo, donde el paisaje cambia por completo. El castillo de Cornatel ocupa una posición elevada sobre un espolón rocoso y ofrece una de las imágenes más espectaculares del patrimonio defensivo leonés.

Castillo de Cornatel
El Portal Oficial de Turismo de Castilla y León sitúa el origen de la fortaleza en el siglo X y destaca su posición estratégica para controlar el valle del Sil. El acceso bordea parte de los muros mientras a los pies del castillo se abre el desnivel del terreno.
Cornatel comparte además un vínculo histórico con la parada anterior: también estuvo en manos de la Orden del Temple. Después pasó a ser propiedad del conde de Lemos, según recoge la Junta de Castilla y León.
La información turística oficial señala que entre el 1 de abril y el 29 de octubre abre de miércoles a domingo de 10:00 a 14:00 y de 16:00 a 20:00 horas, mientras que durante el periodo de invierno el horario cambia. La tarifa general indicada es de tres euros. Como en el resto de paradas, resulta aconsejable confirmar la apertura antes de emprender el viaje.
Tres castillos y tres paisajes distintos de León
El atractivo de este recorrido está también en lo que sucede entre una fortaleza y otra. Valencia de Don Juan muestra el paisaje abierto de la vega del Esla; Ponferrada introduce al viajero en El Bierzo; y Cornatel termina el día entre montañas y sobre un impresionante promontorio rocoso.
El resultado permite recorrer en una jornada tres formas distintas de entender las fortalezas medievales de León: el refinamiento gótico-militar de Coyanza, el gran conjunto defensivo de Ponferrada y la posición casi imposible de Cornatel.
Para hacer las tres visitas interiores en un solo día conviene elegir de miércoles a domingo, comprobar antes los horarios vigentes y salir temprano. Una pequeña planificación permite convertir la carretera en el hilo que une tres de los grandes capítulos del patrimonio medieval leonés.