The Times se rinde al cocinero más longevo de Madrid que triunfa en su restaurante El Bierzo con 84 años
Con recetas como pisto con huevo frito, acelgas al ajoarriero y chuletas de cordero, este establecimiento, abierto desde 1971, ha conquistado a expertos internacionales y a miles de madrileños

En el corazón de Chueca, entre modernos locales de pokés y ceviches, sobrevive un rincón de cocina casera que ha captado la atención del prestigioso diario británico The Times. Se trata de El Bierzo, un restaurante familiar en la calle Barbieri, 16, donde Miguel González, un sanabrés de 84 años, se alza como el cocinero más longevo de Madrid y guardián de una tradición en extinción: el menú del día. Con recetas como pisto con huevo frito, acelgas al ajoarriero y chuletas de cordero, este establecimiento, abierto desde 1971, ha conquistado a expertos internacionales y a miles de madrileños.
The Times dedica un artículo a la cultura del menú del día, destacando a El Bierzo como un "oasis" de autenticidad. Miguel, quien lleva desde los 17 años entre fogones, es el alma de este reducto reconocido con un ‘Solete con Solera’ de la Guía Repsol. “Planifico el menú según lo que me traen de la pescadería, la frutería y la carnicería”, cuenta al periodista David Sharrock, mientras prepara clásicos como guisantes con jamón o muslitos de pollo en salsa de almendras. Con más de 20 opciones diarias, su menú –que incluye primero, segundo, pan, bebida y postres como flan o natillas– cuesta entre 16 y 18,50 euros.
La historia de Miguel es tan rica como sus guisos. Nacido en Sanabria, aunque unido a León, su carrera comenzó en un tren de Madrid a Cádiz, sirviendo en el vagón restaurante durante la inauguración de la línea en los años 60. Allí, un traspié con una sopa que salpicó al mismísimo Manuel Fraga marcó una anécdota inolvidable, pero no frenó su camino.
Tras años en Wagon-Lits, dio el salto a la hostelería con El Bierzo, un negocio que ha visto crecer el barrio de Chueca y que hoy regenta con su familia. “Cuando me quito la chaquetilla de cocinero, me pongo la de camarero para servir en sala”, asegura este octogenario incansable.
El menú del día, surgido en 1964 como ‘menú turístico’ bajo el franquismo, es un tesoro que Miguel defiende con pasión. A sus 84 años, y tras más de seis décadas trabajando, no piensa en retirarse: “Si las piernas me aguantan, seguiré”. Su dedicación le ha valido hoy un reconocimiento de la Asociación Hostelería Madrid, que celebra 140 años y lo nombra el hostelero más antiguo en activo de la región, un título que comparte con figuras como Lucio Blázquez de Casa Lucio. Miguel González sigue demostrando que la buena cocina casera no tiene fecha de caducidad.