España multinivel
No sé si era necesario que Sánchez inventara lo de «la España multinivel», porque ya disponíamos de una serie de conceptos valiosos que sirven para describir el curso y el futuro de este país. Entre los niveles político-administrativos rige el principio de subsidiaridad: las competencias en cada materia deben residir lo más cerca posible del ciudadano. Esto es lo que significa la España multinivel. Entre la administración central y las autonómicas se ha ideado la Conferencia de Presidentes, sin relevancia institucional, pero que es sin embargo eficaz para cumplir su cometido. Y entre las comunidades autónomas y los entes menores —provincias, comarcas, municipios— mantenemos unas instituciones arcaicas y prolijas, las diputaciones, que serían prescindibles si las autonomías estuvieran bien definidas y reguladas. Es poco pragmático que Cataluña no participe políticamente en el nivel autonómico porque la bilateralidad con el Estado solo tiene un límite: lo que se haya consensuado antes en la conferencia multilateral de presidentes. O en el Senado cuando esté correctamente constituido.