Editorial | Crece la alubia autóctona
La superficie de alubia de la Indicación Geográfica Protegida (IGP) de La Bañeza se ha incrementado este año se manera notable, pero el balance puede calificarse de momento de desalentador. Menos de 300 hectáreas se destinan a las variedades autóctonas que pueden aprovecharse de ese marchamo de calidad. Es cierto que esta campaña crecen con respecto a 2022 pero debería analizarse qué ocurre para que la alubia bañezana no consiga sumarse a esa historia de éxito que son los otros sellos agroalimentarios que convierten a la provincia de León en un territorio con un récord nacional de catalogaciones garantizadas. Hay que tener en cuenta, además, que la recuperación de las legumbres en las mesas es uno de los objetivos que se incluyen en estos momentos en todo tipo de campañas de fomento de la alimentación saludable.