Editorial | La presión vecinal impone su lógica
Reliegos podrá continuar con su proyecto de modernización agraria y mejora de rentabilidad de las explotaciones, que ya son numerosas en la comarca, sin la amenaza de proyectos industriales con intereses que muy poco tienen que ver con la defensa del entorno rural y el consumo de productos de proximidad y calidad que se busca impulsar en la zona. La Junta de Castilla y León no insiste en mantener el proyecto de una planta de compostaje de lodos al que concedió licencia medioambiental, en un suelo rústico que gozaba de protección agropecuaria.
El gobierno autonómico no ha recurrido la sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León que atendía los argumentos mantenidos por los ayuntamientos y por los vecinos, que se organizaron para levantar la voz contra una iniciativa que claramente iba en contra de todo cuanto habían defendido hasta entonces, y cuanto pretendían para su futuro.
La comarca ha recibido una potente inversión tanto en concentración parcelaria como en modernización de regadíos para impulsar su producción agrícola. Ahora, superada la amenaza de la industria de lodos, es hora de poner (por parte de las administraciones y desde luego también por los agricultores de la zona) todo el empeño en rentabilizar estas inversiones.