TRIBUNA
Muros migratorios, más invisibles y fortificados
Fue en el pasado abril, cuando reflejábamos nuestras serias dudas en una Tribuna: Muros inviisibles población migratoria : «En consonancia con lo anterior, surge la pregunta millonaria: ¿Qué significará para España el nuevo futuro de la política migratoria y asilo, si la mayor parte de Europa decide fortificarse contra los próximos flujos migratorios?, precisando que España ha tenido siempre un interés particular en que las políticas adoptadas a nivel de la UE sean efectivas, justas y respetuosas con los derechos humanos».
Ha bastado el reciente viaje a África de nuestro presidente para que comiencen a despejarse en consonancia con las líneas generales de la política de Bruselas.
Es decir, aquellas consideraciones expuestas por la UE responderían a las consabidas «cocciones a fuego lento», que exigían por aquel entonces las inmediatas Elecciones Europeas, propiciando y postergando el desarrollo el nuevo Pacto sobre Migración y Asilo, aparentemente negociado durante mucho tiempo, el cual ha encontrado resistencias posteriores debido a las percepciones de no abordar adecuadamente las preocupaciones y crisis de todos los estados miembros. Países del sur de Europa, como Italia, Grecia y España, son puntos de entrada habituales para muchos migrantes, y venían aparentemente solicitado mayor solidaridad flexibilidad a un reparto más equitativo de la carga migratoria.
Sin embargo, las crisis así como países del norte y del este de Europa como Hungría y Polonia, han mostrado una fuerte resistencia a aceptar cuotas obligatorias de refugiados, entendiendo, que dicho nuevo Pacto no abordan adecuadamente las preocupaciones de todos los Estados miembros.
Si observamos a una comunidad autónoma española, mediante abstención (negativa), excluirse ante el reparto de menores migrantes que llegan a Canarias o a Ceuta, que superan las seis mil acogidas, se imaginan Uds. «la jaula de grillos» que suponen miembros de la UE como España, Italia y Grecia, proclives a un consenso comunitario, frente a otros como Polonia y Hungría, oponiéndose a cuotas obligatorias de refugiados.
A corto plazo, posiblemente nos encontremos ante una crisis migratoria continua.