Bendita variedad
Entra el torneo en esa fase en la que cada victoria supone un paso de gigante hacia la lucha de las medallas y, por el contrario, cada derrota te acerca al KO en el campeonato. Lo hacía para los hispanos encontrándose a la Suecia de Gottfridsson, que presenta bajas de cierta relevancia como Claar y Bergendahl, pero un bloque de mucha calidad que siempre aspira a todo.
La enorme diferencia con la que pusieron ambos equipos sus argumentos en el 40x20 marcó el transcurso y el resultado del primer tiempo. España era incapaz en su ataque de afrontar una defensa sueca con continuas salidas a la circulación de balón de nuestra primera línea, provocando numerosas pérdidas y creando muchísimas dificultades a los hispanos para batir a un acertado Palicka.
También el equipo de Jordi se olvidó de abrir el campo buscando a los extremos lo que facilitaba aún más la labor defensiva de Suecia. En el área contraria, Gottfridsson manejaba el encuentro a su antojo, encontraba una defensa demasiado hundida en la posición de Miguel, con ayudas que llegaban tarde y se convertían en siete metros, y con unos acertados Lagergren y Wanne. Además, los suecos sabían que tenían que terminar todos sus ataques para impedir el contrataque español, y lo hicieron. Al descanso una losa de cinco goles en contra.
Jordi Ribera viró por completo el planteamiento para dar la vuelta al partido. Atrás una defensa 5-1 con Ian de avanzado, un Serdio en el centro insuperable en el uno contra uno y un inmenso Gonzalo en el tramo final.
Ofensivamente, un 7 contra 6, que permitía anotar más fácil y muy bien aprovechado por Ferran sobre todo. Todo junto nos permitió empatar el partido. Final de infarto: gol de siete metros de nuevo para Suecia, el habitual gol salvador de Alex y la parada de su hermano Dani en el saque de centro para darnos un punto importantísimo. Y un detalle para la historia: el fair play de Don Gonzalo.