nubes y claros
El polo sueña
León sigue apuntándose el tercer puesto en el disputado ránking nacional de innovación y empuje industrial en el sector biofarmacéutico y farmacológico, tanto en la vertiente humana como en el histórico desarrollo veterinario al que respalda un siglo de talento local investigador Sobre la que apuntalar no sólo las cada vez más frecuentes alertas sobre zoonosis; sino los desarrollos biotecnológicos que avanzan, en investigación, producción y escala industrial para multinacionales, en las que se está especializando de manera brillante el entramado de industrias locales del sector.
Al lado del tejido biofarmacéutico se publicita desde hace años un polo tecnológico al que urge argumentar el potencial del que presume. León flota en el sueño de un músculo TIC que desde hace años acuna. ¿Con qué resultados?
Los impulsos siguen latiendo. La Universidad alimenta especializaciones, e Incibe ha conseguido retornar a León la Agrupación Empresarial Innovadora en Ciberguridad. ¿Y qué más?
Otros avanan con más soltura. Valladolid une ahora a su Ayuntamiento y su Cámara de Comercio para impularse como el polo de innovación en empresas y proyectos tecnológicos en el noroeste peninsular. Valladolid Now busca iniciativas e inversiones en Madrid y salta a Londres. Esgrime las ventajas de la calidad de vida de una ciudad mediana. A lo que suma, respecto a León, una capacidad de conexión por tren y avión que nuestra provincia no puede defender. Y eso también es calidad de vida.
Las autoridades políticias y empresariales vallisoletanas reconocen que es difícil competir desde luego con Madrid, pero también con núcleos cuyo potencial crece a pasos agigantados, como Málaga (también en biotecnología). Pero están convencidos, y sobre todo trabajan juntos por ello, de que tienen cuanto necesitan para convertirse en el centro del desarrollo empresarial tecnológico del noroeste. ¿Dónde avanza el polo TIC leonés, cómo defiende su potencial? A la espera.