al trasluz
Cantar de gesta pacífica
El presente es acaparador de atenciones, pero ¿a qué llamamos tal, solo a las noticias que los medios de comunicación traen en sus primeras? ¿Nuestro único presente son Trump y Putin? Neguémosles esa exclusividad. Jueves y viernes, en la Universidad de León, filólogos procedentes de distintos campus, nacionales y europeos, van a debatir sobre una materia solo aparentemente alejada de nuestro hoy: «El imaginario literario medieval y su pervivencia», bajo la dirección de María Luzdivina Cuesta y Teresa Sarahí. Un congreso conlleva mucha previa organización, pero su desarrollo tiene una fecha y esta le otorga un simbolismo a mayores, sin necesidad de forzarlo: el pensamiento y el anhelo de saber, el placer del estudio y de la investigación, son indestructibles, incluso en tiempos en apariencia contrarios a ello. Qué hermoso cantar de gesta pacífica. Son Putin y Trump, entre otros acaparadores de actualidad, quienes nadan contracorriente y no estos filólogos y filólogas. Gracias por resistir.
Quienes se otorgan la condición de amos del mundo pueden destruirnos o encarcelarnos, imponernos tecnologías y economías deshumanizadas… pero en nuestro corazón no reinarán, salvo que se lo entreguemos. Esta es una de nuestras rebeldías con causa. Por ello, la solución no es menos Humanidades, sino más. Son dichos líderes del ego patológico quienes nadan contracorriente, no nosotros; su cantar de gesta es violento, incluso cuando hablan de paz.
Excelente programa en su conjunto, con dos grandes nombres que abrirán y cerrarán el congreso. La conferencia inaugural la impartirá Antonio Chas, gran conocedor de los cancioneros medievales, que es como decir de los orígenes de nuestra literatura. Y la de clausura, y que da nombre al encuentro, será impartida por Francisco Bautista Pérez, quien tanto sabe sobre ese «arquitecto de historias» al que conocemos por Alfonso X el sabio, aquel que, en un presente de violencia, dio uno de los consejos más bellos: «Quemad viejos leños, leed viejos libros, bebed viejos vinos, tened viejos amigos.» No, no fueron tiempos oscuros, no en su totalidad. Siempre hubo, hay y habrá luz. O sea, valores que proclamar. Gracias, facultad de Letras, por tu cantar de gesta pacífica.