Lo de las terrazas no admite prórrogas
La situación de las terrazas en la ciudad de León es considerada como un problema por una buena parte de la sociedad. Se cumplen cinco años de la pandemia del covid, que forzó que se facilitasen unas condiciones especiales y unos privilegios que eran necesarios para conseguir que la hostelería no se viese condenada al cierre. Fueron unas circunstancias concretas, que precisaron unas medidas de emergencia, y que no debe obviarse que alcanzaron los frutos deseados. Pero el paso del tiempo no ha encontrado una acción del gobierno municipal acorde con la nueva era. Es cierto que los hábitos de ocio han cambiado y que algunas terrazas están hoy activas durante los doce meses del año. Pero también hay mucho abuso, con demasiados espacios ‘comidos’ —incluidos muchos aparcamientos— por veladores que ocupan terreno público aunque no abren fuera del verano. Y también hay demasiadas terrazas por toda la ciudad que ni siquiera presentan unos mínimos de estética e incluso de limpieza. La nueva ordenanza está para ser aplicada y los ciudadanos no entienden tanta prórroga. El Ayuntamiento debe mantener el orden en las calles y apoyar a los hosteleros que cumplen en tiempo y forma en todo lo posible, a la vez que es estricto con los que ni siquiera se esfuerzan para legalizar su situación.