Diario de León

Creado:

Actualizado:

Que el papa Francisco tenía sentido del humor es una de esas verdades que van a misa. O sea, amen. Y como muestra de su chispa tenemos no solo un botón sino todo un costurero. «¿Saben cómo se suicida un argentino? Se sube arriba de su ego y ahí se tira abajo», contó con desparpajo. O cuando al presentársele un joven con un «Soy un seminarista…» le interrumpió con una sonrisa traviesa. «¿Y qué culpa tengo yo?». Sus gags han quedado grabados por las cámaras y circulan por las redes. A través de Elisa Romero he conocido que asociaba humor y ternura. Escribió el pontífice « ¡No le tengan miedo a la ternura! (…). Porque la ternura es sencillez, serenidad y alegría. Sí, échenle también una buena dosis de humor al amor, a la aflicción incluso, y transformarán el mundo». No es casual que titulase La ternura, el estilo de Dios», un libro publicado con motivo del décimo aniversario de su pontificado.

Y volviendo a la chispa de Francisco, es indudable que compartir idioma propicia complicidades… pero hay una verdad superior, y aquí lo he dejado caer en numerosas ocasiones, ya casi convertido en estribillo vital: los seres humanos sabemos reír y llorar en todos los idiomas de la tierra. Por ello, los rusos «entienden» a Cervantes; por ello, nosotros «entendemos» los cuentos de Chejov o las películas de Kurosawa. La risa de Francisco no necesitaba diccionarios, pertenece a un lenguaje universal. Además, ¿qué importa si un gag se pierde en la traducción? Posiblemente, la palabra «cimborrio» no resulte tan graciosa en chino como a mí me lo resulta en español.

Por cierto, hablando de chispa. A mí el apagón me sorprendió cuando me disponía a hacerme una radiografía del pie, algo que no se me pudo llevar a cabo. Atención Primaria de la Condesa tuvo un comportamiento de gran y amable profesionalidad, en una situación tan anómala. Al llegar a casa mi mujer me espetó: «Si te has convertido en un zombi, mejor te vas a morder por Ordoño que hay más gente». Ah, la alegría conyugal.

La intuición me dice que habrá más apagones, pero lo importante es que no perdamos los valores de solidaridad que nos hermanan como españoles. Nuestra luz interior. Gracias, papa Francisco, por su fe alegre. Rece y ría por nosotros.

tracking