CORNADA DE LOBO
Y en esto acabó
Lo del leonesismo... ¿Quién lo intuía o conoció antes de o durante la larga noche franquista?... Como movimiento social jamás existió, sólo algún balbuceo aislado o reburdie de historicista agriado y siempre con el pie en el estribo de viejos reinos y glorias fanés (antes que Castilla leyes...) y de algún tenderón envidioso de la pujante burguesía cerealista vallisoletana del XIX que llenó de modernismo pretencioso una Pucela altanera a la que, sin embargo, definía con bufa vecinal un viejo refrán: «Polvo, moscas, gitanos y ganas de ser Madrid... ¡Va-lla-do-lid!». Lo del leonesismo que hoy estiran como chicle edulcorado o se expande como lamparón de aceite usado reverdeció a partir de 1977, muerto el caimán en su Barranquilla de los Caídos, movimiento secesionista botado como submarino por el Partido Comunista con Manuel Azcárate alentando a dos alevines a explorar cuánta alubia se cocía en la olla sentimental e identitaria cuyo mensaje político no pasaba del «arrebote, arrebote, castellano el que no bote», todo un credo infantilón encuadernado en escoceduras y tirrias de alguna poca gente de pro, más que del ancho pueblo llano, tan ajeno. Era entonces el único leonesismo, un GAL de tres gatos, cuatro banderas discutiéndose su verdadero color y pegatinas a troche. Y aquí pido mi tercer perdón. Bastante tuve que ver en jalear información, defender singularidades cazurras y en el talonazo de 150.000 calandrias que puso a mi nombre un pariente político para financiar aquel leonesismo aún catecúmeno (debí quedármelo). Hasta figuré en cofundador del Bloque Radical del País Leonés y su diario «La Tarde Radical» de efímera luz. Después, aquel leonesismo que nació algo carmesí fue parasitado por la derechona firulí de elosúas, nogales, oteros, cerros, moranos o pelos, un rediós de rebotaos y huerfanitos de siglas. Y el «carnet 0» con que nos honraron a Cordero del Campillo y a mí lo quemaron en hoguera purificadora. En réprobo me quedé, ay de mí. Pero lo chusco es que ningún partido, ni uno, le haga hoy asquitos a esa charca emocional y de grada gritona donde todos pescan bien fácil... y por la jeró.s