FUERA DE JUEGO
Águilas al fuego a por conejos
Parece que toca revisar los memes sobre la sucesión de catástrofes que nos acechan. Sin aclarar qué pasó con la anterior, nos ha llegado la enésima tormenta perfecta cargada de fuego. Dan ganas de cerrar bien las ventanas por las noches, por si llega el siguiente caballo del apocalipsis en forma de extraterrestres. O de creer en que haberlas haylas, y también en que nos afecta algún gafe.
De nuevo, vivimos una inabarcable acumulación de dramas e, incluso, de tragedias personales. Como con el apagón, el volcán, la dana, el covid... o si quieren, en este salto de puente a puente, con esos trenes que cada dos por tres dejan a gente en la estacada, en situaciones límite, horas y horas...
Lo dicho estos días por una víctima berciana describe lo que estamos viviendo: las águilas volaban sobre el fuego para cazar los conejos.
Al despertarnos día tras día, los cielos humeantes siguen ahí. Con los incendiarios dominando con su horror el monte y con los pirómanos del relato atizando las llamas interesadas con sus bocas, redes y comunicados. Se da pábulo al escenario del esperpento, con un ayuntamiento haciendo balance catastrófico viendo el fuego desde la ventana, con las administraciones diciendo que inician la reconstrución.... sin haber logrado zanjar siquiera esta sucesión de horrores...
Cuando esto acabe, fijo que a los de siempre nos les costará quemar el eco de las proclamas dichas y escritas estos días. De nuevo, estamos ante una emergencia nacional y, otra vez, nos rodean miles de víctimas y cuantiosos daños materiales que pagaremos entre todos. Y esos miles de héroes anónimos, de sufridores inocentes y, lo peor de todo, de oportunistas explicando, ahora, qué se hizo mal justito hasta que se prendió el monte. Ojalá, cuando el humo se disipe, cambie el guion y esta vez sí haya comité de expertos. Y unidad de partidos y administraciones para lograr lo más importante: que esto no se repita. Países, también europeos, que sufrieron recientemente crisis parecidas han trabajado para mejorar cosas.
Visto lo visto, por si acaso, aunque hace calor, esta noche cerraré la ventana... para no oír a los buitres... y evitar el temido inicio de las visitas inesperadas... de hombrecillos verdes...