Diario de León

AL DÍA

J. R. Alonso De La Torre

Sopa de sobre

Creado:

Actualizado:

Esto va a estallar en cualquier momento. Escucho esta frase en el bar, en la charcutería, en el ascensor, en cualquier rincón y cualquier hora del día. La idea es que España se encuentra al borde del abismo y una catástrofe política acabará más pronto que tarde con el sistema.

Estos anuncios de la inminente e inevitable llegada del apocalipsis los suelen hacer personas que ya han alcanzado una cierta edad. Los jóvenes, aunque no puedan emanciparse, trabajen por poco sueldo y tengan que emigrar a ciudades populosas para encontrar empleos que no sean de camarero o de vendedor de pisos.

Los jóvenes, digo, no anuncian ningún estallido: votarán contra el sistema, como han hecho siempre, pero eso para ellos es lo normal, se mire cómo se mire.

Cuando en la tienda del barrio, algún cliente, siempre hombres, anuncia la debacle inminente en España, las mujeres asienten con un suspiro y un: «¡Ay, cómo está el mundo!» que universaliza la explosión y molesta a los varones agoreros: una catástrofe mundial no les preocupa, solo les interesa la hecatombe nacional, y cuando alguna mujer juiciosa intenta imponer cordura, los profetas del cataclismo se irritan.

Ayer mismo, una señora desmontó de manera inesperada pero tajante las conjeturas de un augur poniéndolo ante el espejo: «Pero, don Antonio, ¿cuándo ha vivido usted como ahora, ha cobrado la pensión que cobra, ha viajado como viaja, ha ido al bar como va y ha comprado como compra?».

El vaticinador de estallidos calló y el tendero remachó: «Mire, don Antonio, hace años, en diciembre, no había comercial al que hiciera más pedidos que al de Gallina Blanca porque en enero, con la cuesta, solo se vendían sopas de sobre. Eso se acabó, ahora se come caldo con carne todo el año».

Don Antonio masculló algo ininteligible y después anunció su marcha a territorios más propicios: «Me voy al banco, que allí sí me entienden».

tracking