Vandalizar
Adaptándose a las necesidades comunicativas de cada época, la evolución de la lengua es un proceso constante y dinámico que se manifiesta a través de cambios en su fonología, gramática, léxico y semántica, influenciado por factores culturales, sociales e históricos. Esta evolución es un fenómeno complejo y continuo, influenciado por una notable variedad de factores. A uno le llaman especialmente la atención la desaparición de las palabras por la desaparición del objeto que designaban, con su lógica carga de contenido lingüístico generacional por tanto, y las que se incorporan como novedosas, aunque solo sea por su fortalecimiento en el cambio de categoría.
Creo que este segundo caso es el que correspondería a la palabra que hoy titula estas hojas. Vándalo, además de la referencia a los individuos de un antiguo pueblo germánico que invadió el Imperio Romano, por su reputación destructora ha dado nombre a la acción de vandalismo. Consideramos hoy vándalo a la persona que destruye o daña bienes públicos o privados de forma deliberada y sin motivo justificado. Vandalizar hace referencia a esa acción, que, por su intensa utilización actual nos está mostrando una realidad que forma parte del conglomerado sociológico del tiempo que vivimos. Vandalizar, que acoge un sinfín de acciones bajo su amparo semántico, muestra, por otra parte y como consecuencia, un alto grado de estupidez, que alerta de cierta materia gris que nos invade y que se concreta en multitud de acciones del actual escenario social.
Vandalizar es, por ejemplo, destruir señales o mobiliario urbano por el simple gusto de hacerlo. O pintar donde a cada cual le de la real o irreal gana. O invadir aceras y calzadas, sin orden, cautela ni contemplaciones además, con patinetes, bicicletas o afines haciendo del peatón un superviviente el que llega indemne al final de la jornada y que empieza a salir a la calle con el corazón encogido. Vandalizar es el cada vez más frecuente maltrato verbal a las personas, saltándose a la torera las más elementales normas de convivencia o proponiendo la imposición por la fuerza. Vandalizar es la creciente agresión con ruidos de cualquier índole, mecánica, humana o animal. Vandalizar, como, al parecer, última moda de agresión, es cagar en las piscinas, públicas o privadas, para grabarlo y difundirlo como una heroicidad.
Ponga cada cual otros ejemplos, que hay, y muchos.
¿No habrá nadie que establezca cierto orden al menos en el asunto?