La torpeza se paga, sobre todo cuando se hace caja
El radar de Eras de Renueva en León, ese centinela colocado a capricho en la prolongación de Padre Isla, ha terminado de revelar la cara más torpe del Ayuntamiento. El golpe de gracia, tras la polémica política y social, ha llegado con un error burdo en las notificaciones: el cinemómetro se ubicaba en el número 1 de Padre Isla, cuando la realidad lo ponía más allá del 138, frente al polideportivo. Decenas de recursos presentados han forzado al equipo de José Antonio Diez a anular todas las multas recurridas, dejando en el aire solo aquellas pagadas por miedo a perder la reducción del 50%. Esta herencia fallida no es solo un desaguisado administrativo; es un síntoma de políticas viales improvisadas que priorizan la caja sobre la seguridad. Nada nuevo.