Inutilidad y temeridad
Le preguntan al ministro de Transportes, Óscar López, si ha cobrado alguna vez en metálico del PSOE y contesta: «Yo creo que lo más importante es saber que la corrupción es el cáncer de la democracia».
Y yo creo que el kiwi amarillo está más bueno que el verde. Me recordó López a la madre lotera de una amiga: «La mejor lotería, el trabajo y la economía».
Eso después de ganarse muy bien la vida vendiendo décimos.
A los políticos no les gustan los periodistas. A los periodistas tampoco les gustan los políticos.
Sobre todo, cuando preguntan y ponen el piloto automático de excusas y argumentarios.
Tampoco nos vamos a extrañar de que en el Parlamento no se responda a lo que se pregunta.
Una sesión de control es un espectáculo, una sucesión de zurriagazos verbales sin gracia y una falta de respeto por las instituciones.
El «ánimo, Alberto» parece preludio de la chulería sanchesca que se avecina en la comisión de investigación del Senado.
Una inutilidad y una temeridad.