MAR DE FONDO
Que venga aquí y lo diga

Si alguien tiene una idea mejor que seguir trabajando en la cooperación multilateral para que todas las personas se alimenten adecuadamente que venga aquí y nos lo diga». Esta frase de la reina Letizia es la que más me ha impactado en toda la semana. Esa interpelación es ya una respuesta clara a un convencimiento de que no hay otra posibilidad que la que parece que se deja de lado. La reina habla de alimentación, pero este requerimiento a la cooperación multilateral se puede aplicar a la vida entera.
Repasen una por una las noticias de esta semana. Cada vez resulta más difícil encontrar alguna a la que aferrarse para el optimismo. O son desastres mayúsculos como mayestáticos son los adjetivos que las describen, o son frivolidades de entretenimiento y distracción. Si alguien tiene alguna idea para recuperar la sensatez, el equilibrio y la cooperación también en el resto de la vida, que lo diga.
La reina se refería al hambre en el mundo utilizada como arma de guerra, un mensaje compartido con el Papa en la sede de la FAO en Roma, donde se celebró el Día Mundial de la Alimentación. Un día en el que los informes sobre la pobreza dejan atrás los cliclés de las colas del hambre, que ahora se hace invisible. Más de doce millones de personas en España son pobres aunque no lo parecen. Y cada vez va a más. Los precios de las cosas por las nubes y los sueldos medios por los suelos cuadran unas cuentas en las que sale a deber. Entre los baremos de la pobreza está la imposibilidad de asumir pagos extras.
Después del alquiler o la hipoteca, hay que alimentarse, vestirse, pagar el agua, la luz, los libros, el material escolar, la gasolina, los seguros de la vivienda, del coche, la comunidad, el calzado de los hijos, que se empeñan en crecer y hay que cambiar cada pocos meses, los pequeños gastos domésticos y si además se cuenta con un animal de compañía, suma y sigue. Y luego todo lo demás, renovar lentes si se utilizan gafas, revisiones con el dentista y todo el gasto que supone afrontar cualquier intervención odontológica... Pero ¿por qué hay tanta pobreza en España, un país entre los más ricos del mundo? «No hemos hecho una apuesta suficientemente contundente para su erradicación», respondió Sara Ayllón Gatnau, profesora de Economía en la Universidad de Girona y colaboradora del Observatorio Social de la Fundación La Caixa, a preguntas de Domenico Chiappe, de la agencia Colpisa. «El tipo de políticas a desarrollar y las prestaciones económicas que son eficaces en la lucha contra la pobreza han sido estudiadas y son conocidas, pero es necesaria la voluntad política y del conjunto de la sociedad para poder hacer cambios lo suficientemente importantes que permitan una reducción del riesgo de pobreza», respondió.
Y sin voluntad política, sin el empuje de la sociedad y sin cooperación multilateral la pobreza irá en aumento, como su invisibilidad. Somos ricos por fuera y pobres por dentro. Ese es el riesgo de las políticas de datos y estadísticas.