Un proyecto olímpico en el coste que plantea
Una gran piscina olímpica cubierta, capaz de acoger competiciones de alto nivel, ubicada en la carretera de Carbajal y cuyo estudio de viabilidad se tramita en Urbanismo del Ayuntamiento de León porque es una de las condiciones de UPL para apoyar los presupuestos del gobierno socialista de José Antonio Diez. Entre todas las necesidades de la capital leonesa esta se lleva a la comisión la próxima semana, después de seis años de insistencia leonesista. Un proyecto que deberá ser examinado cuidadosamente, porque a priori las cuentas no salen.
La gran iniciativa tendrá un coste nada desdeñable de 10,4 millones de euros, del que ni el Gobierno central ni la Junta han querido saber nada. El Ayuntamiento de León opta así una vez más por acometer la inversión de la mano de una empresa privada a cambio de 25 años de concesión. Con una condición indispensable: como se prevé un déficit de explotación de no menos de medio millón de euros anuales, los impuestos de los leoneses naufragarán en las aguas de este proyecto de trayectoria cuestionable. Sobre todo cuando las distintas instalaciones de las piscinas municipales ya presuntamente en servicio, las que utiliza el nadador contribuyente y nada olímpico, suman enormes deficiencias en sus servicios y mantenimiento.