NUBES Y CLAROS
Nevó, otra vez. ¿Sobreviviremos?
Nevó, como estaba previsto, ni siquiera como era habitual, y se tomaron las medidas aconsejables. Emergen, como no era nada habitual, los apocalípticos. Paran los camiones que suministran la miríada de gigantes superficies de supermercados atiborradas de miles y miles de productos y antes de que llegue la herida, advierten las empresas de que corremos riesgo de desabastecimiento. Absurda alarma que han tenido que corregir al poco.
¿Es para tanto? Piensen en un solo ejemplo (que no sea familia vulnerable, en cuyo caso la necesidad es todavía más ajena a esta irrealidad) en el que cualquier despensa o combi no pueda abastecer quizá semanas a la familia. ¿De verdad parar los camiones un día de condiciones adversas nos condena al ‘desabastecimiento’? ¿Hay quien ingresará en urgencias porque se agote la pizza cuatro quesos aunque queden cientos con similar aderezo? ¿En serio otra vez no tendremos papel higiénico suficiente para detener los cagamentos de esta irracional diarrea que se desata a cada sobresalto, por breve que sea?
Es la dictadura irrefrenable del mundo al segundo del consumismo y la desinformación, del atropello que nos enreda. No podemos ser tan imbéciles como para caer en la trampa de ratones de esta interesada alarma, en la que Consumo debería intervenir sin contemplaciones (claro, son gigantes, no molinos...).
Lo terrible es que hay quien caerá de nuevo en la red de acumular lo que es prescindible, mientras obvia o ignora cuestiones en las que de verdad esta tierra se juega el futuro. El Instituto de Salud Carlos III, dirigido por la leonesa Marina Pollán, lleva tiempo diseñando la estructura de su puntero organigrama de investigación nacional. Que persigue descentralizar los grandes núcleos de innovación y tiene puesta su vista en el Hospital de León, entre otros. El Caule trabaja en lograr las certificaciones para ligarse al prestigioso (y gestor de millonarias ayudas a la investigación) instituto. Eso sí es vertebración del territorio. Desde uno de los grandes potenciales que atesora esta ciudad, la biomedicina.
Si nos llegara a faltar papel higiénico nos seguiría sobrando talento y potencial biomédico. ¿Nieva? Que los copos no enreden las cadenas de lo que de verdad avanza. De ese futuro brillante, que es muy posible. Debe ser alcanzable.