EL RINCÓN
Del luto al duelo
No, no se equivoquen, el luto permanece en las familias que han perdido a uno de los suyos en el terrible accidente ferroviario. Y el duelo, entendido como un combate cuerpo a cuerpo, es el que vuelven a protagonizar los representantes políticos. El tono de las acusaciones cruzadas describe a la perfección el alineamiento de cada uno. Así, mientras el presidente andaluz mantenía la cordura habitual en él, Isabel Díaz Ayuso ponía el grito en el cielo, y eso que ni siquiera se desplazó al lugar del horror. Quería marcar terreno, se adelantó a Feijóo, y le obligó a subir el tono de sus acusaciones. Parece como sios muertos ya no interesaran. El ministro Puente, que no ve motivos para dimitir, empieza a reconocer que, posiblemente, el descarrilamiento se produjo por la fractura de la vía en Adamuz. Ahora queda por dilucidar si se emplearon malos materiales en las obras de mejoras, o la obsolescencia programada llega también a las infraestructuras ferroviarias.
Todo se verá cuando acaben las investigaciones. Pero el PP ha perdido la paciencia o ha encontrado un argumento válido para el comienzo de la campaña en Aragón. Para Feijóo, «el estado de las vías es el reflejo del estado de la Nación», nada más y nada menos. Evitando las estadísticas, que demuestran que las muertes en accidentes de tráfico son cientos de veces superiores a las tragedias ferroviarias, pone en cuestión la seguridad del transporte en tren.
Según Feijóo, «el miedo nace con la tragedia, pero crece con la incertidumbre de un Gobierno dando bandazos». Debe también estar preocupado porque, el que camina sin dar bandazos y sin detenerse, incluso los días de luto oficial, es Abascal, que se ha trasladado ya a Aragón para hacer campaña y que se espera que multiplique sus escaños. Azcón tuvo que adelantar los comicios por la negativa de Vox a aprobar los presupuestos, y parece que va a tener que seguir contando con ellos, como Guardiola en Extremadura. Lo que demostraría que la errática actitud que desarrolla el líder del PP de 'un día compito con Ayuso en chulería y al siguiente con Juanma Moreno en prudencia' está consiguiendo hacer trepar a la extrema derecha.