Diario de León

PANORAMA

Juan Francisco Ferré

Juan Francisco Ferré

Los sobornados

Creado:

Actualizado:

En España, gobierna el sinsentido. No nos engañemos. Trump es un trampantojo para que no veamos la verdad al desnudo.

La catástrofe de Adamuz la ha revelado con sangre, dolor y lágrimas. Nuestro problema no se llama Donald, sino Pedro y su programa de soborno nacional a todos los que sirven a su causa narcisista y a sus intereses partidistas.

La negativa a cesar a un ministro ineficiente como Puente y el apoyo irracional a una ministra impresentable como Montero, por no hablar del enchufismo de ministros y ministras mindundis, altos cargos y puestos directivos de la administración, así lo confirman. Es un vicio general, pero alcanza el paroxismo con Sánchez.

La ley del silencio de Ábalos también ha sido comprada a un precio exorbitante. La ceguera de un sector electoral a reconocer los errores y la actitud soberbia y enrocada de Sánchez y sus guardaespaldas, como Puente, ponen en peligro la calidad democrática. El voto valiente de la mayoría que sabe lo que está pasando, pese a todo, tumbará las mentiras, el cinismo y la hipocresía del gobierno. La corrupción sistémica es el reflejo de una concepción mafiosa del poder.

El viacrucis ferroviario de estos dos años y la tragedia de Adamuz son la evidencia definitiva: pruebas de incompetencia máxima e indiferencia criminal. Con este plan maligno, un país no tarda mucho en dar graves señales de degeneración. Otra advertencia a los votantes. Bajo la máscara de la democracia se infiltran ideologías nocivas y líderes nefastos que conducen a las naciones a su ruina. Esto es lo que sufrimos con la complicidad de fuerzas políticas minoritarias que se dejan sobornar por quienes ejercen el poder como una prerrogativa para lucrarse y dominar.

El egoísmo nacionalista y el odio tribal son la única explicación válida. La actitud despectiva del dúo Sánchez y Puente hacia los muertos de Adamuz tiene que ver, además, con la comunidad y la provincia a las que pertenecían. Producto de estrategias políticas contra los territorios que se le resisten y donde, por cierto, no hace más que aumentar el rechazo al sanchismo. Pero Sánchez no piensa en dimitir, ni en convocar elecciones.

Para qué invocar el poder liberador de la catarsis. Y el absceso de Vox sigue creciendo por su culpa, qué vergüenza.

El acto de suicidio político que pone en escena a diario, retransmitido en directo, con la colaboración indecente de consejeros y medios sobornados, pasará a la historia universal de la infamia por su contumacia y obcecación.

Paciencia.

tracking