AL TRASLUZ
Volando unas urracas
Si la Historia tuviese derecho de admisión sería un librín de pocas páginas, quedarían fuera muchas personalidades indeseables cuya biografía solo fue la de su propio poder. ¿Y en nuestro viejo reino? También tiene capítulos que parecen una precuela de Caín y Abel, en la que además se enzarzan el resto de la familia. Pero, a la vez, fue mucho más… porque hubo reyes y reina civilizadores. El domingo 8 de marzo, 8 Televisión vuelve con Reino, con el capítulo Sea tu voluntad, fecha conmemorativa del IX fallecimiento de la reina Urraca I de Léon. Una gran reina, una gran mujer, ella sí Historia viva y luminosa. Felicito —de nuevo— a Juan Francisco Martín, director de la cadena, y a Emma Rosa Posada, directora del proyecto; ella sí que tiene un nombre bonito, como de cantante de rancheras o de actriz venezolana. Porque, admitámoslo, la urraca es pájaro precioso, pero como nombre de mujer es muy mejorable. Todo es relativo, lo sé. Ahora, llamarse León presta, pues es nombre de buen papa. En unos días, comienza en Madrid un importante congreso conmemorativo, organizado por el CSIC: «¿Quién gobernó el mundo. La reina Urraca y sus contemporáneos a principios del siglo XII». Y otro en la Universidad de León: «Urraca, regina et imperatrix Hispaniea». Los congresos sirven para los estudiosos compartan conocimientos, por ello es tan importante que además haya conferencias de divulgación; unos y otras ayudan a reconocer la trascendencia del vuelo esta Urraca, capaz con el mismo de embellecer su propio nombre. Lady Macbeth jugaba en otra liga
Necesitamos más esculturas de alegres urracas, ya tenemos bastantes de leones furiosos, por mucho que la heráldica sea la heráldica. Además, según el refrán: «No es tan fiero el león como lo pintan». De hecho, el de la Metro para que rugiese amenazador le pisaban el rabo. Somos un pueblo alegre y hospitalario. Tampoco estaría mal un congreso sobre nuestro futuro. Uf. Gracias, 8 Televisión porque con sobriedad presupuestaria hacéis un producto modélico. Amáis lo que hacéis, y eso se nota. Ya sois historia de nuestro mejor periodismo cultural. Y sí, a las instituciones que corresponda: más sabias urracas y menos leones iracundos, ellas son cielo y tierra.