DISTINTAS FORMAS DE VER LEÓN
120 años con León… y lo mejor aún está por llegar

ALICIA GALLEGO Alcaldesa de Santa María del Páramo y secretaria general de UPL
Hoy, cuando todo parece inmediato y fugaz, celebrar 120 años de un periódico, no es un gesto nostálgico, sino una manera de darle valor al tiempo. Significa reconocer el valor del tiempo, de la continuidad y de la mirada larga. Desde Santa María del Páramo, hablar de esos 120 años del Diario de Leon es hablar también de nosotros mismos, de cómo hemos cambiado y de todo lo que, pese a los cambios, permanece.
He vivido lo suficiente para saber que el tiempo no pasa igual en los pueblos que en otros lugares. Aquí se nota. Se ve en las calles, en las conversaciones, en la forma de afrontar los problemas y también en la manera de tomar decisiones. Santa María del Páramo ha sido siempre una tierra de trabajo, marcada por el esfuerzo agrícola, por el agua como motor de progreso y por una cultura del sacrificio poco dada a la queja y mucho al hacer. En estos 120 años hemos visto pasar hechos decisivos. Santa María conoció los efectos de la Guerra Civil, la dura posguerra, años de silencios y ausencias que aún forman parte de la memoria familiar de muchos vecinos. Después la transformación profunda del campo, la concentración parcelaria, la modernización de los regadíos, el paso de una economía de subsistencia a otra más competitiva, que cambió no solo el paisaje, sino la forma de vivir y relacionarnos. El pueblo que me vio crecer también creció, se ordenó, se dotó de servicios y espacios comunes. Llegaron nuevas generaciones, otras se marcharon, y muchas regresaron con otra mirada. Santa María del Páramo dejó de ser únicamente un lugar de paso o trabajo, para convertirse en un lugar donde se podía construir un proyecto de vida. Nada de eso ha sido casual ni rápido, es fruto de decisiones colectivas, de perseverancia y de asumir responsabilidades incluso cuando no eran fáciles. Mientras tanto, el Diario de León seguía ahí, contando lo que ocurría en la provincia, dando contexto a lo local y situándonos dentro de un relato común. No como un actor protagonista, sino como un observador constante, capaz de recoger los cambios con la misma paciencia con la que esta tierra ha ido avanzando. Con los años, una aprende a valorar esa constancia. A entender que no todo tiene que ser inmediato para ser importante. Que cuidar lo cercano exige tiempo, criterio y una escucha atenta. Y que avanzar no consiste en romper con lo anterior, sino en saber qué merece la pena conservar. Santa María del Páramo es hoy un municipio vivo, con retos claros y con una fuerte conciencia de lo que es y de lo que no quiere perder. Celebrar los 120 años del Diario de León desde aquí es reconocer ese camino compartido con el tiempo, con sus luces y sus sombras, y reafirmar que seguir mirando con atención, sin prisas y sin olvidad de dónde venimos, sigue siendo una forma responsable y honesta de construir el futuro y la Unión del Pueblo Leonés. Hoy León vuelve a estar ante una encrucijada decisiva. Como tantas veces a lo largo de su historia, el futuro no se construirá con gestos grandilocuentes, sino con decisiones firmes, con compromiso y con la voluntad de no resignarse. Estoy convencida de que los próximos años serán determinantes para esta tierra y de que lo mejor de León aún está por llegar. Cuando eso ocurra, cuando León recupere la confianza en sí mismo y en sus propias capacidades, hará falta quien lo cuente con rigor, con cercanía y con memoria. El Diario de León ha demostrado durante 120 años que sabe hacerlo. Por eso, seguir caminando juntos —la tierra y quienes la cuentan, la sociedad y quienes la representan— no es solo una celebración del pasado, sino una forma honesta de prepararnos para el futuro.