DISTINTAS FORMAS DE VER LEÓN
La lucha leonesa consiguió el hito y la personalidad de tener federación propia

Como presidente de la Federación de Lucha Leonesa desde 2018 hasta 2024 se consiguió algo histórico, tener personalidad para un deporte tan arraigado a la tierra y contar con Federación propia, que el Diario de León respaldó con sus publicaciones que nos sirvieron de mucho apoyo. También en la década de los años 80 del pasado siglo dirigí las riendas de nuestro ancestral deporte, entonces presidiendo la Agrupación Provincial de Lucha Leonesa. Considero que tanto mi grupo de trabajo como yo pusimos nuestro empeño por mantener e impulsar el más leonés de los deportes que se practican en la provincia. Desde muy joven me aficioné a la lucha leonesa debido a mis orígenes familiares que se sitúan en la ribera del Torío, tierra de buenos luchadores. Aunque en mi juventud llegué a practicar nuestro deporte autóctono, lo cierto es que fue en labores directivas y organizativas donde traté de dar un impulso a este deporte tan nuestro.
Creo que nuestra participación resultó determinante para la propia supervivencia de la lucha leonesa, en unos años en los que ésta se encontraba pasando por momentos muy delicados. Las fuertes desavenencias surgidas entre los responsables de las competiciones y los propios luchadores, amenazaban con arruinar una actividad deportiva que era seña de identidad de la cultura y esencia leonesa desde muchas décadas atrás.
Fue entonces cuando junto a un grupo de fieles colaboradores, se puso en marcha la Agrupación Provincial de Lucha Leonesa con el fin de mantener viva la llama de este deporte. Fiel a mi forma de entender las relaciones humanas, se buscó el mayor consenso posible entre las partes en conflicto para aunar voluntades y sacar adelante una estructura que amenazaba seriamente con desmoronarse después de muchos años de actividad. Pasados los años, volví a presidir la Federación en momentos también delicados debido a la desafortunada gestión de los directivos que estaban al frente del ente federativo, hasta el punto de tener que acudir a los tribunales deportivos para variar el curso de unos acontecimientos que estaban provocando una difícil encrucijada tanto deportiva como también financiera en la dirección de la lucha leonesa. Y como había sucedido más de treinta años atrás, tuvimos que ponernos al frente de una Federación que se tambaleaba en todos los sentidos. De esta manera se daba paso a uno de los períodos más brillantes del deporte leonés por excelencia, basado en el crecimiento exponencial del número de luchadores que intervenían en las competiciones, apostando decididamente por fomentar la lucha desde las categorías de base y trabajando de manera especial por la progresiva incorporación de las mujeres al mundo de la lucha leonesa, un deporte tradicionalmente reservado a las competiciones masculinas.
Gracias al aumento de clubes y deportistas, se buscaron también nuevas competiciones con las que completar un calendario anual repleto de actividades de todo tipo. A principios de cada año viajaban hasta la Bretaña francesa un nutrido grupo de luchadores y luchadoras para competir con los mejores europeos dentro del Campeonato Internacional de «Back-Hold», o lucha escocesa, un evento que reportaba a los leoneses un buen número de medallas, pese a tratarse de una modalidad no habitual por estas latitudes. Seguidamente, se daba paso a la primera competición del año aquí en León gracias a una reforzada Liga por Equipos, en la que intervenían desde los más pequeños hasta los más consagrados de cada conjunto, lo cual servía para motivar a los deportistas de base cuya participación resultaba decisiva para la suerte que pudiera correr todo su equipo.
La Liga por Equipos servía de preparación y preámbulo de cara a la Liga de Verano con una treintena de corros celebrados entre junio y octubre. Tal era la demanda de solicitudes para acoger corros por parte de nuevas sedes que deseaban incorporarse al calendario estival, que la Federación se veía obligada, muy a su pesar, a rechazar algunas peticiones por falta material de fechas. El Campeonato Provincial, la prueba más antigua del deporte leonés, así como el tradicional corro Ribera contra Montaña, eran las competiciones integraban el tramo final de la temporada, junto con el anteriormente mencionado corro de Campeón de Campeones.
Otra innovación fue la Gala de la Lucha Leonesa, que reunía en torno a la mesa a los campeones de todas las categorías y competiciones para recoger sus galardones y posar luego para la posteridad engrosando el gran libro de la lucha. Pero seguramente, uno de los mayores logros conseguidos por nuestro equipo de trabajo y de lo que estoy orgulloso fue la creación de la Federación propia de Lucha Leonesa, ya que hasta el año 2020 todo lo relacionado con nuestro deporte estaba englobado dentro de la Federación Territorial de Castilla y León de Lucha, junto con el resto de las modalidades practicadas en la comunidad autónoma. Para ello, las Cortes de Castilla y León aprobaron la enmienda presentada por el procurador de la UPL, Luis Mariano Santos, a la Ley de Actividad Físico-Deportiva de Castilla y León, en febrero de 2019, en la que se reconocía la singularidad de la lucha leonesa y eso posibilitaba su integración dentro de una Federación propia. Un año después, se firmó ante notario la constitución de la Federación de Lucha Leonesa de CyL, que por fin permitiría a todos los estamentos que componen este centenario deporte leonés, elegir su propio destino.