Ganar y después rezar
Partido definitivo donde el único resultado posible es la victoria, para poder seguir teniendo un hilo de esperanza y llegar a la penúltima jornada con algo en juego. La trayectoria del conjunto culturalista habla por sí sola, y merece pocos comentarios, porque ya se han dicho todos. No se puede hacer peor, cuando se va viendo jornada a jornada la decadencia de un equipo venido a menos y que parece que desde dentro del club se han puesto una venda en los ojos.
Triste paso y efímero por una categoría que de verdad cuesta mucho conseguir y se tira por la borda a las primeras de cambio. León y la afición culturalista se merece algo más, que no simplemente una película de tragicomedia en versión antigua. Alguien tendrá que asumir responsabilidades y hacerse cargo de ellas en todos los sentidos.
Lo que concierne al partido de hoy ante el Eibar, solo cuenta conseguir los tres puntos, pareciendo una quimera, tras lograr una victoria en toda la segunda vuelta. La fe es lo ultimo que se pierde, pero la dinámica no ha cambiado y cada vez se hace más impensable, no salvar la categoría, sino el poder ver un triunfo en el Reino de una Cultural que no ha estado a la altura de la segunda categoría. Tiempo habrá de reflexionar muchísimo de lo sucedido, pero habría que pensar si merece ser cabeza de ratón o cola de león. En definitiva, se verá si hoy es la sentencia definitiva o se alarga una semana más la agonía. La realidad nunca engaña.