CORNADA DE LOBO
El colaeru
Ha tenido este país desde que se inventaron los escribanos palatinos un vicio contagioso: la enchufitis y el dedovirus. Sufre el funcionario de verdad oposiciones y meritaje que le otorgan plaza vitalicia en propiedad, esto es, una parcela particular a su nombre en la gran finca del Estado sin que haya dios ni diablo que se la quite... pero tiene que ver perplejo que quien entró a dedo o en condición laboral temporal puede ver fijada su situación por ley o tribunal al acabar viéndose lo suyo como condición de servicio y, por tanto, dejarle empotrado indefinidamente en el inmenso estaribel de la función pública.
España supera ya los tres millones de empleados públicos. Sólo la mitad son funcionarios de carrera; y el resto, interinos, eventuales y laborales. Los interinos, 800.000, están de albricias al fallar el Supremo a favor de una interina que encadenó contratos temporables siete años sin poder acceder a su plaza por no haber vacantes, aun superando una fase selectiva (¿por qué se convocan concursos si no hay plazas?). Pero el mismo Supremo dictó excluir a los empleados que accedieron mediante concursos de méritos, bolsas de trabajo u otros procesos sin pruebas eliminatorias; y son un cerro de ellos. Pero establece indemnizaciones a los perjudicados de hasta diez mil euros por barba, así que se prevé atasque en los juzgados estimándose en más de 40.000 las demandas (¿será por aquello de «Los funcionarios se dan trabajo a sí mismos»?). La calle pregunta también por los tantísimos que entraron por la gatera del favor personal o político (¿recuérdese aquella explicación que dio Isabel Carrasco ante el porrón de afiliados y simpatizantes que coparon una oposición; «esto deja bien claro que los del PP están mejor preparados»?... ooole). En fin, la función pública es patata caliente que ningún gobierno quiere morder; su reforma les da calambrazo. En un tiempo de tan grave precariedad laboral, el empleado público goza de un privilegio vitalicio que cabe creer agraviante. ¿Qué pasaría si cada cinco años tuvieran que pasar una itv que confirmara o no su mejor idoneidad para el puesto?... ¿se atreverá alguien a proponerlo?...