DISTINTAS FORMAS DE VER LEÓN
120 años de jóvenes que no se rinden

Alberto Ferrer secretario general de Juventudes Socialistas de León
Hace más de un siglo, unos jóvenes decidieron organizarse para cambiar las cosas. Sin grandes recursos. Sin privilegios. Solo con ideas, compromiso y la convicción de que la política tenía que servir para mejorar la vida de la gente. Así nacieron las Juventudes Socialistas de España. Desde entonces han pasado más de 120 años. Y aquí seguimos.
Puede parecer raro en una época en la que muchos intentan convencernos de que implicarse no sirve para nada, de que todos los partidos son iguales. Pero precisamente por eso las Juventudes Socialistas siguen siendo necesarias: porque nunca fueron una organización para quedarse quieta, sino para dar la cara, defender derechos y transformar la realidad. Eso empezó en el entorno industrial de Bilbao, de la mano de Tomás Meabe, y muy pronto llegó también a León. En esta provincia, jóvenes de los barrios obreros, de las cuencas mineras de El Bierzo y de Laciana, y de los pueblos de la provincia encontraron en el socialismo una herramienta para exigir lo justo. Figuras como Teresa Monge encarnan esa tradición militante que ha dado forma a décadas de lucha en nuestra tierra. Y hoy sigue pasando. Porque nuestra generación tiene retos enormes, y en León los sentimos con especial intensidad: alquileres imposibles que expulsan a los jóvenes, precariedad laboral que obliga a emigrar, despoblación que sangra nuestros pueblos, desigualdad que crece y discursos de odio que vuelven disfrazados de normalidad. Frente a todo eso no vale mirar hacia otro lado. Por eso seguimos defendiendo el feminismo. Porque la igualdad real todavía no está conseguida. Porque no queremos dar ni un paso atrás frente al machismo. Porque las mujeres jóvenes merecen vivir libres y seguras. Por eso seguimos defendiendo los derechos LGTBI. Porque nadie debería sentir miedo por ser quien es. Por eso seguimos creyendo en los servicios públicos, en la educación, en la sanidad y en la justicia social. Y también por eso seguimos creyendo en la política. En la política de verdad. La que escucha. La que trabaja. La que se compromete Las Juventudes Socialistas han sobrevivido a dictaduras, persecuciones y momentos muy difíciles. Siempre hubo jóvenes dispuestos a defender la democracia y las libertades incluso cuando hacerlo tenía consecuencias. Conviene recordarlo, porque los derechos hay que defenderlos todos los días. También aquí, también en León. En esta provincia hay una generación que se niega a marcharse en silencio. Que no acepta que los pueblos se vacíen como si fuera inevitable. Jóvenes que saben que León tiene futuro, y que ese futuro hay que conquistarlo. Y que nadie te lo va a regalar. Eso también es hacer política. Más de 120 años después, las Juventudes Socialistas siguen siendo lo mismo que fueron al principio: jóvenes organizados para cambiar las cosas. En León, eso significa luchar cada día contra la resignación, contra el abandono institucional, contra quienes dan por perdida esta tierra. Mientras exista desigualdad, injusticia o un joven leonés que sienta que no tiene sitio aquí, seguiremos dando un paso al frente. Porque León no es un lugar del que huir. Es un lugar por el que pelear.