CORNADA DE LOBO
¡Ese chándal!
Decir, lo primero, que soy fundador y presidente de la Asociación de Enemigos de ese chándal en concreto, el de las tres rayitas. Y en general, de todos. «Mí no usar jamás», dijo este indio. De lejos viene la tirria, empezando a recelar del que usaban los maristas con orgullito de pago en los años 60. Ningún otro colegio tenía entonces chándal normativo (los jesuitas fueron a la zaga). Y su equipo de balonmano se nos presentaba en La Virgen uniformados así, luciendo equipación... y clase social. Ya iban de gallitos en este deporte, aunque al final los que pitaban eran los cafres del Colegio de Huérfanos Ferroviarios, el CHF, el jefe, el leñero y artillero. Y como el chándal tiene mucho de uniforme, razón de más. A uno el instinto le pidió siempre vestir lo contrario (¿educación dominica en lo adversativo?... sí).
Los orígenes de esa marca de las rayitas añaden lo suyo a mis recelos. La fundaron dos hermanos alemanes, Adolf y Rudolf Dassler, que hicieron negocio fabricando equipamiento para la Werhmatch de Hitler y las Waffen SS. Reconvertidos tras la guerra, se separaron y guerrearon entre sí, fundando uno de ellos otra marca deportiva, Puma, casi tan potente como la de las tres rayitas. Pasar de nazis a capitalistas lo explica la facilidad con que un viejo rojeras puede votar hoy a Vox. Y se hicieron multinacional poderosa con su estado mayor en Alemania. Hoy es la más pujante del mercado muncial por encima de otro monstruo, Nike.
Y todo esto me vino a cuento al ver foto de la jornada electoral colombiana con el candidato ultra («defenderemos la democracia por la razón... ¡o por la fuerza!», cágate, lorito) vistiendo cantosa camiseta de esa marca. Es De la Espriella (me sonó asturiano ese apellido y resulta que lo es). Y si llevaba en el pecho esa marca, ¿quién duda que cobra bien largo por ello?, ¿acaso no lo hacía Fidel Castro con chándal de la misma marca, aunque al final se fue a Puma? A los dos cobró morteradas; su proyección mundial cotizó alto como valla publicitaria. Al menos el candidato de Petro, Iván Cepeda (más apellido español) huye de lo hortera y eso no es mal crédito. Vota por él.